Blogia

petalolimon

TIPOS DE PERSONALIDAD: LA PERSONALIDAD. La personalidad es un constructo psicológico, con el que nos referimos a un conjunto dinámico de características de una persona. También es conocida como un conjunto de características físicas, sociales y genéticas que determinan a un individuo y lo hacen único.

Personalidad

De Wikipedia, la enciclopedia libre


La personalidad es un constructo psicológico, con el que nos referimos a un conjunto dinámico de características de una persona. También es conocida como un conjunto de características físicas, sociales y genéticas que determinan a un individuo y lo hacen único.

La personalidad ha sido representada a veces con el símbolo de una máscara.

Contenido

[ocultar]

[editar] Origen etimológico

La personalidad tiene más de 5 orígenes pero los más conocidos son:

  1. Designación griega de máscara, Prosopón.
  2. Del griego, persi-somomia(alrededor del cuerpo)
  3. Una mezcla del etrusco y el latín antiguo, persum (cabeza o rostro)
  4. Del latín per se una (una o completa por sí misma)
  5. Expresión latina de per sonare (sonar a través de)

[editar] Definición

Al tratarse de un concepto básico dentro de la psicología, a lo largo de la historia ha recibido numerosas definiciones, además de las conceptualizaciones más o menos intuitivas que ha recibido. Algunos autores han clasificado estas definiciones en grupos.[1]

La personalidad puede sintetizarse como el conjunto de características o patrón de sentimientos y pensamientos ligados al comportamiento, es decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes y hábitos y la conducta de cada individuo, que persiste a lo largo del tiempo frente a distintas situaciones distinguiendo a un individuo de cualquier otro haciéndolo diferente a los demás. La personalidad persiste en el comportamiento de las personas congruentes a través del tiempo, aun en distintas situaciones o momentos, otorgando algo único a cada individuo que lo caracteriza como independiente y diferente. Ambos aspectos de la personalidad, distinción y persistencia, tienen una fuerte vinculación con la construcción de la identidad, a la cual modela con características denominadas rasgos o conjuntos de rasgos que, junto con otros aspectos del comportamiento, se integran en una unidad coherente que finalmente describe a la persona. Ese comportamiento tiene una tendencia a repetirse e a través del tiempo de una forma determinada, sin que quiera decir que esa persona se comporte de modo igual en todos los casos. Es decir, la personalidad es la forma en que pensamos, sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad, mostrando una tendencia de ese comportamiento a través del tiempo, que nos permite afrontar la vida y mostrarnos el modo en que nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Nos permite reaccionar ante ese mundo de acuerdo al modo de percepción, retro-alimentando con esa conducta en nuestra propia personalidad. Cada persona al nacer ya tiene su propia personalidad con ciertas características propias, que con el paso del tiempo más el factor ambiental y las circunstancias es como se definirá esa persona. La personalidad será fundamental para el desarrollo de las demás habilidades del individuo y para la integración con grupos sociales

Según Gordon Allport la personalidad es "la organización dinámica de los sistemas psicofísicos que determina una forma de pensar y de actuar, única en cada sujeto en su proceso de adaptación al medio".

Desmembrando esa afirmación encontramos que:

  • La organización representa el orden en que se halla estructurada las partes de la personalidad de cada sujeto.
  • Lo dinámico se refiere a que cada persona se encuentra en un constante intercambio con el medio que sólo se interrumpe con la muerte.
  • Los sistemas psicofísicos hacen referencia a las actividades que provienen del principio inmaterial(fenómeno psíquico) y el principio material(fenómeno físico).
  • La forma de pensar hace referencia a la vertiente interna de la personalidad.
  • La forma de actuar hace referencia a la vertiente externa de la personalidad que se manifiesta en la conducta de la persona.
  • Y es única en cada sujeto por la naturaleza caótica en el que el cerebro organiza las sinapsis.

[editar] Definiciones aditivas e integradoras

Las definiciones aditivas serían aquellas definiciones de la personalidad que la ven como la suma de un conjunto de características. Las integradoras darían un paso más, al enfatizar el carácter organizado y estructurado de esta adición. Las definiciones de los años 1930 y 1940 iban en este sentido. Henry Murray sería un autor que dio una definición aditiva y Hans Eysenck, quien apostó por la vertiente integradora.

En concreto, Hans Eysenck propuso un modelo de la personalidad estructurado en tres dimensiones (extraversión, neuroticismo y psicoticismo). Por las iniciales de estas tres dimensiones se le ha llamado el modelo PEN. Este modelo tiene una fundamentación psicométrica (análisis factorial).

[editar] Definiciones jerárquicas

Estas definiciones admiten la estructura integrada de los elementos que conforman la personalidad, pero con preponderancia de unos elementos sobre otros. Dentro de estas teorías, autores psicoanalíticos propusieron una estructura superior determinante fundamental de la conducta del individuo: el superyó. Desde teorías psicológicas científicas se propuso la necesidad de actualización. Ejemplo de estas teorías serían las de Floyd Allport.

[editar] Definiciones de ajuste al medio

Estas definiciones también parten de una integración de elementos, que para algunos autores, como Walter Mischel se organizarían según el entorno en el que se encontrara el individuo.

[editar] Estudios

El estudio científico de la personalidad, siguiendo a los psicólogos norteamericanos Carver & Scheier (1997), comprende dos grandes temas: el funcionamiento intrapersonal (intrapsíquico o simplemente psiquismo) y las diferencias individuales. El funcionamiento intrapersonal hace referencia a la organización psíquica -interna, privada y no observable directamente- que cada persona construye en forma única durante el transcurso de su vida; este campo abarca los grupos de teorías psicoanáliticas (Sigmund Freud, Melanie Klein) y fenomenológicas (Carl Rogers). Las diferencias individuales son el conjunto de características o rasgos que diferencian a una persona de las demás; a esta aproximación le corresponden las teorías de los rasgos (Hans Jurgen Eysenck, Raymond Cattell) y las conductuales (John Watson, B. F. Skinner, Albert Bandura). Conceptualmente es posible contraponer el constructo "individualidad", propuesto por autores como Alberto Merani (1979), al de diferencias individuales.

[editar] Un modelo de factores primarios

R. B. Cattell propuso un modelo estructural a partir del análisis léxico del idioma inglés. Recogió más de 4000 vocablos relativos a disposiciones estables de la conducta (en su mayoría formaba pares de antónimos).

Una vez recogidos, los agrupó en 160 grupos, añadiendo 11 más correspondientes a términos derivados de la literatura psicológica previa. A partir de ellos, Cattell llegó a 16 rasgos fuente, con los que elaboró el cuestionario 16 PF.

El modelo ha sido criticado por contener demasiados factores, así como por el alto número de neologismos (sizotimia, trectia...)

[editar] Un modelo de tipos

Hans Eysenck propuso un modelo de la personalidad estructurado en tres dimensiones (extraversión, neuroticismo y psicoticismo). Por las iniciales de estas tres dimensiones se le ha llamado el modelo PEN. Este modelo tiene una fundamentación psicométrica (análisis factorial).

[editar] Modelo de los Cinco Grandes

Artículo principal: Modelo de los Cinco Grandes

Actualmente, y debido a una larga investigación y acumulación de conocimientos durante años, se acepta como modelo más cercano al constructo de Personalidad el Modelo de los Cinco Grandes, en el cual se considera que los factores que subyacen a la personalidad son la Extraversión, Neuroticismo, Amabilidad, Apertura a la Experiencia y la Responsabilidad.[2]

[editar] Referencias

  1. Bermúdez Moreno, José; Pérez García, Ana María; Sanjuán Suárez, Pilar (2003). Psicología de la personalidad: Teoría e investigación. Madrid: UNED. ISBN 84-362-4875-9.
  2. McCrae RR. (1991) The five-factor model and its assessment in clinical settings Journal of Personality Assessment Dec;57(3):399-14
  • Merani, A. (1979). Diccionario de Psicología. México D. F.: Grijalbo. ISBN 970-05-0137-X.
  • Stanislav Grof y Hal Zina Bennet (2006). La mente holotrópica. Los niveles de la conciencia humana.. españa: Kairós. ISBN 978-84-7245-288-3.

[editar] Véase también

FILOSOFÍA POLÍTICA Y DERECHO: FILOSOFÍA POLÍTICA. La filosofía política es una rama de la filosofía que estudia cuestiones fundamentales acerca del gobierno, la política, la libertad, la justicia, la propiedad, los derechos y la aplicación de un código legal por la autoridad: qué son, por qué (o incluso si) son necesarios, qué hace a un gobierno legítimo, qué derechos y libertades debe proteger y por qué, qué forma debe adoptar y por qué, qué obligaciones tienen los ciudadanos para con un gobierno legítimo (si acaso alguna), y cuándo pueden derrocarlo legítimamente (si alguna vez). En un sentido vernacular, el término "filosofía política" a menudo se refiere a una perspectiva general, o a una ética, creencia o actitud específica, sobre la política que no necesariamente debe pertenecer a la disciplina técnica de la filosofía.

Filosofía política

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La filosofía política es una de las areas de conocimiento que permiten conocer el por que de la lucha por el poder en la historia de la humanidad.

La filosofía política es una rama de la filosofía que estudia cuestiones fundamentales acerca del gobierno, la política, la libertad, la justicia, la propiedad, los derechos y la aplicación de un código legal por la autoridad: qué son, por qué (o incluso si) son necesarios, qué hace a un gobierno legítimo, qué derechos y libertades debe proteger y por qué, qué forma debe adoptar y por qué, qué obligaciones tienen los ciudadanos para con un gobierno legítimo (si acaso alguna), y cuándo pueden derrocarlo legítimamente (si alguna vez). En un sentido vernacular, el término "filosofía política" a menudo se refiere a una perspectiva general, o a una ética, creencia o actitud específica, sobre la política que no necesariamente debe pertenecer a la disciplina técnica de la filosofía.

Los fundamentos de la filosofía política han variado a través de la historia. Así para los griegos la ciudad era el centro y fin de toda actividad política. En el Medioevo toda actividad política se centra en las relaciones que debe mantener el ser humano con el orden dado por Dios. A partir del Renacimiento la política adopta un enfoque básicamente antropocéntrico.

Filósofos políticos influyentes [editar]

Los principales autores que han desarrollado los contenidos de la Filosofía Política han sido Tucídides, Platón, Aristóteles, Santo Tomás de Aquino, Maquiavelo, Hobbes, Locke, Rousseau, Spinoza, Montesquieu, Alexis de Tocqueville, John Stuart Mill, Auguste Comte, Karl Marx, Émile Durkheim, Max Weber, William Edward Burghardt Du Bois, Bertrand de Jouvenel, Raymond Aron, Isaiah Berlin, Robert Dahl, Giovanni Sartori, Samuel Huntington, Leo Strauss, Julien Freund, los autores de la llamada Escuela de Frankfurt como Habermas, Adorno, los filósofos anglosajones como Ronald Dworkin, John Rawls, Robert Nozick, James Buchanan, Cass Sunstein, John Elster o Cohen, filósofos materialistas como Mario Bunge y los estructuralistas como Michel Foucault o Althusser entre muchos otros pensadores y pensadoras.

A continuación se listan las nociones más importantes de algunos de los más prominentes:

  • Confucio: el primer pensador que relacionó la ética con el orden político.
  • Chanakya: fundador de un pensamiento político independiente en India, examinó y estableció normas sobre el orden político, social y jurídico de las sociedades.
  • Mozy: fundador epónimo de la escuela Mohista, abogó por un estricto utilitarismo.
  • Sócrates/Platón: ambos son figuras prominentes de la principal tradición (a veces denominada tradición occidental) de análisis filosófico sistemático, que descansa en buena parte en la relación entre el conocimiento y la buena (y justa) sociedad. Sócrates es considerado el fundador de la filosofía política occidental, a través de su influencia oral en la sociedad ateniense, ya que Sócrates no dejó legado escrito (lo que conocemos sobre su pensamiento fue transmitido a través de la obra de su alumno más famoso, Platón).
  • Aristóteles: escribió su Política como extensión de su obra Ética Nicomaquea. Famoso por su concepción del ser humano como animal social, y de la polis (antigua ciudad-Estado griega) como el vehículo capaz de ofrecer una 'buena vida' a esos animales sociales. Su filosofía política se basa en la ética del perfeccionismo (como en el caso de Marx, según algunas lecturas).
  • Mencius: uno de los pensadores más importantes de la escuela confuciana, fue el primer filósofo que teorizó sobre la obediencia de los gobernados respecto a los gobernantes.
  • Han Feizi: la figura más prominente de la escuela china Fajia (legalista), abogó por un sistema de gobierno regido por las leyes y basado en un estricto método de administración.
  • Tomás de Aquino: sintetizador de la teología cristiana y el pensamiento peripatético, Aquino defendió que la capacidad racional concedida por Dios a los hombres, junto con las virtudes divinas y la ley humana, constituyen las bases de un gobierno recto.
  • Nicolás Maquiavelo: primer teórico que analizó sistemáticamente: (1) cómo el consentimiento de la población es obtenido por los gobernantes más allá de los modelos estáticos, naturalistas (o teológicos) sobre la estructura de la sociedad, (2) la noción de ideología (de la que puede ser considerado precursor), al articular la estructura epistemológica del mando y la ley.
  • Thomas Hobbes: generalmente considerado como el primer teórico del contrato social como base del poder de los gobernantes (incluso contra los deseos individuales de los gobernados), que corresponde a una cierta concepción de soberanía.
  • Baruch Spinoza: planteó el primer análisis del egoísmo racional, en el que el interés racional de cada uno es coherente con su propia razón. En el pensamiento de Spinoza, una sociedad en la que cada individuo actuara racionalmente podría prescindir de autoridad política.
  • John Locke: como Hobbes, describió la teoría del contrato social basándose en los derechos fundamentales de los ciudadanos en el estado de naturaleza.

Bibliografía [editar]

Véase también [editar]

FILOSOFÍA POLÍTICA Y DERECHO: DERECHO. El Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, es el conjunto de normas que regulan la convivencia social y permiten resolver los conflictos interpersonales.

Derecho

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Representación de Rafael de la diosa de la Justicia. Museos Vaticanos, Roma.

El Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter. En otras palabras, es el conjunto de normas que regulan la convivencia social y permiten resolver los conflictos interpersonales.

La definición inicial da cuenta del Derecho positivo, pero no explica su fundamento; por ello juristas, filósofos y teóricos del Derecho han propuesto a lo largo de la historia diversas definiciones alternativas, y distintas teorías jurídicas sin que exista, hasta la fecha, consenso sobre su validez. El estudio del concepto del Derecho lo realiza una de sus ramas, la Filosofía del Derecho. Con todo, la definición propuesta inicialmente resuelve airosamente el problema de "validez" del fundamento del Derecho, al integrar el valor Justicia en su concepto.

Los conceptos de derecho positivo y el derecho vigente se pueden reducir a que el primero es el que se aplica y el segundo es el que el órgano legislativo publica para ser obedecido en tanto dure su vigencia, mientras no sea sustituido por medio de la abrogación o derogación. Por lo tanto no todo derecho vigente es positivo, Es decir hay normas jurídicas que tienen poca aplicación practica es decir no es derecho positivo pero si es derecho vigente.[1]

Desde el punto de vista objetivo, dícese del conjunto de leyes, reglamentos y demás resoluciones, de carácter permanente y obligatorio, creadas por el Estado para la conservación del orden social. Esto es, teniendo en cuenta la validez; es decir que si se ha llevado a cabo el procedimiento adecuado para su creación, independientemente de su eficacia (si es acatada o no ) y de su ideal axiológico (si busca concretar un valor como la justicia, paz, orden, ent).

Contenido

[ocultar]

[editar] Etimología

La representación de la Diosa Justicia muestra a la diosa equipada con tres símbolos del Derecho: la espada simboliza el poder coercitivo del estado; la balanza simboliza el equilibrio entre los derechos de los litigantes; y la venda sobre los ojos representa la imparcialidad.[2]

La palabra derecho deriva de la voz latina "directum", que significa "lo que está conforme a la regla, a la ley, a la norma", o como expresa Villoro Toranzo, "lo que no se desvía ni a un lado ni otro."

Ahora bien, esta asociación se afirma definitivamente cuando la palabra vulgar "directum" suplanta a la antigua latina, de origen desconocido "ius", fenómeno que se pudo haber producido por la influencia judeo-cristiana, determinando la formación de la palabra en las lenguas romances: diritto, en italiano; direito, en portugués; dreptu, en rumano; droit, en francés; a su vez, right, en inglés; recht en alemán y en neerlandés, donde han conservado su significación primigenia de "recto" o "rectitud".

 

  • El conjunto de reglas que rigen la convivencia de los hombres en sociedad.
  • Norma o conjunto de normas que por una parte otorgan derechos o facultades y por la otra, correlativamente, establecen o imponen obligaciones.
  • Conjunto de normas que regulan la conducta de los hombres, con el objeto de establecer un ordenamiento justo de convivencia humana.

El derecho subjetivo se puede decir que es:

  • La facultad que tiene un sujeto para ejecutar determinada conducta o abstenerse de ella, o para exigir de otro sujeto el cumplimiento de su deber.
  • La facultad, la potestad o autorización que conforme a la norma jurídica tiene un sujeto frente a otro u otros sujetos, ya sea para desarrollar su propia actividad o determinar la de aquéllos.

[editar] Concepto

Del Derecho se ha dicho que es un conjunto de normas jurídicas que forman un sistema cerrado, al punto que las soluciones hay que buscarla en las propias normas; criterio válido durante mucho tiempo y que por lo demás hay cierta cuota de certeza que ofrece seguridad jurídica a las relaciones sociales que se desarrollan en ese lugar y tiempo.

En principio, digamos que es un conjunto de normas de carácter general, que se dictan para regir sobre toda la sociedad, o sectores preestablecidos por las necesidades de la regulación social, que se imponen de forma obligatoria a los destinatarios, y cuyo incumplimiento debe acarrear una sanción o la respuesta del Estado a tales acciones. Estas normas no son resultado solamente de elementos racionales, sino que en la formación de las mismas inciden otros elementos, tales como intereses políticos y socioeconómicos, de valores y exigencias sociales predominantes, en tanto condicionan una determinada voluntad política y jurídica, que en tanto se haga dominante se hace valer a través de las normas de Derecho. A su vez esas normas expresan esos valores, conceptos y exigencias, y contendrán los mecanismos para propiciar la realización de los mismos a través de las conductas permitidas, prohibidas o exigidas en las diferentes esferas de la vida social.

La diversidad social y de esferas en que metodológica y jurídicamente se pueden agrupar, es consecuencia del nivel de desarrollo no sólo de las relaciones, sino también de la normativa y de las exigencias de progreso de las mismas, pero aún con esta multiplicidad de normativas existentes, el Derecho ha de ser considerado como un todo, como un conjunto armónico. Esa armonía interna puede producirse por la existencia de la voluntad política y jurídica que en ellas subyace. En sociedades plurales la armonía de la voluntad política depende de la coincidencia de intereses de los grupos político partidistas predominantes en el legislativo y en el ejecutivo, así como de la continuidad de los mismos en el tiempo. Cambios también se pueden producir con las variaciones de los intereses socioeconómicos y políticos predominantes, al variar la composición parlamentaria o del gobierno. Asimismo, en sociedades monopartidistas y con presupuesto de la unidad sobre la base de la heterogeneidad social existente, la armonía de la voluntad normativa es mucho más factible si bien menos democrática, lo que no quiere decir que se logre permanentemente; la base de la armonía radica en en los intereses únicos del partido.

Doctrinalmente se defiende la existencia de unidad y coherencia; pero lo cierto es que en la práctica lo anterior es absolutamente imposible en su aspecto formal, aún a pesar de los intereses y valores en juego, por cuanto las disposiciones normativas se promulgan en distintos momentos históricos, por órganos del Estado diferentes, e incluso dominados éstos por mayorías políticas o con expresiones de voluntades políticas muy disímiles. Igualmente no siempre hay un programa pre elaborado para actuación normativa del Estado (programas legislativos), sino que la promulgación de una u otra disposición depende de las necesidades o imposiciones del momento . En tales situaciones se regulan relaciones sociales de una forma, con cierto reconocimiento de derechos e imposiciones de deberes, con determinadas limitaciones, se establecen mandatos de ineludible cumplimiento; y estas disposiciones pueden ser cuestionadas por otros órganos del Estado, derogadas por los superiores, o modificadas por los mismos productores meses o años después. Es decir, en el plano formal, haciendo un análisis de la existencia de una diversidad de disposiciones, si encontraremos disposiciones que regulan de manera diferente ciertas instituciones, o las prohíben, o las admiten, o introducen variaciones en su regulación, o que también en el proceso de modificación o derogación, se producen vacíos o lagunas, es decir, esferas o situaciones desreguladas.

En el orden fáctico, y usando argumentos de la teoría política, las bases para la armonía las ofrece, ciertamente, la existencia de una voluntad política predominante, y de ciertos y determinados intereses políticos en juego que desean hacerse prevalecer como ya antes expusimos. Y desde el punto de vista jurídico-formal, la existencia de un conjunto de principios que en el orden técnico jurídico hacen que unas disposiciones se subordinen a otras, que la producción normativa de un órgano prime sobre la de otros, que unas posteriores puedan dejar sin vigor a otras anteriores, como resulta de los principios de jerarquía normativa no por el rango formal de la norma, sino por la jerarquía del órgano del aparato estatal que ha sido facultado para dictarla o que la ha dictado; de prevalencia de la norma especial sobre la general; que permita que puedan existir leyes generales y a su lado leyes específicas para ciertas circunstancias o instituciones y que permitan regularla de forma diferenciada, y aun así ambas tengan valor jurídico y fuerza obligatoria.; o el principio de derogación de la norma anterior por la posterior, por sólo citar algunos ejemplos.

[editar] Creación del Derecho

La producción del Derecho es básicamente estatal y es este otro factor que proporciona coherencia a las disposiciones normativas vigentes. Sin ser defensora de posiciones absolutamente normativistas, y aun cuando entre nosotros esta noción ha sido fuertemente criticada no podemos omitir el hecho de que lo cierto es que sólo aceptando que el Derecho es resultado exclusivo del Estado, la prevalencia de la Constitución respecto a todo el orden jurídico dictado por los órganos competentes, la sumisión del Estado a la ley y el principio de seguridad jurídica ciudadana serán efectivos.

Como resultado de esta aseveración, las lagunas o vacíos normativos son un sin sentido y el operador jurídico o el juez han de ser capaces de encontrar entre las normas la solución del caso que tienen ante si, han de precisar dentro del conjunto armónico, del “sistema” y adoptar la única respuesta posible al caso, como forma de conservar lo más intacta posible la voluntad predominante.

Y si admitimos que el Derecho no es sólo norma, que en tanto expresión de una voluntad política predominante, tiene funciones específicas en la sociedad, él ha de garantizar el interés prevaleciente, permitiendo, mandando o limitando, y a su vez ser cauce de lo que se desea obtener . La expresión de intereses aporta unidad a la normativa vigente.

[editar] Funciones del Derecho

Dentro de las funciones básicas del Derecho podemos significar en que él es un instrumento de organización social ya que mediante las normas establecidas se encausa el rumbo de las relaciones sociales, se declaran las admitidas o se limitan otras; es regla de conducta, por cuanto define, establece, manda o impide actuaciones; es además medio de solución de conflictos en tanto al ordenar un cauce, ofrece las pautas para la solución, arbitra y prevé los medios para la solución de las reclamaciones y la defensa de los intereses ciudadanos; y es además un factor de conservación y de cambio social, en tanto impone un conjunto de reglas, actuaciones y relaciones o como resultado de su relativa independencia respecto a los fenómenos estructurales, le permiten adelantarse, establecer las nuevas conductas o relaciones que admitirá, sobre las que estimulará su desarrollo. En otras palabras, podemos aseverar directamente la falta de independencia del Derecho respecto al Poder y a la Moral predominantes.

Pero el hecho real es que el Derecho no sólo es voluntad política normativamente expresada, sino que es declaración además, de los valores que predominan en la sociedad en un momento determinado, y en este sentido la armonía del sistema también se produce como resultado de la acción reguladora de esos valores, reconocidos jurídicamente como rectores de la sociedad, o sin estar detallados normativamente, existen como guías en la acción de ciertos y determinados grupos sociopolíticos y que logran imponer mediante la acción de la cultura y otros medios de obtención del consenso pasivo de los gobernados.

Esta concordancia, que puede verse fracturada en el tiempo, su restablecimiento es posible desde el mismo Derecho mediante la adecuación de las normas a las nuevas condiciones, labor que realizarán los operadores jurídicos, o mediante la aprobación de nuevas disposiciones generales que encaucen hacia otros rumbos la acción.

La aceptación de esta concepción no supone el abandono de la prevalencia de la ley sobre la labor estatal, y menos aún sobre la función jurisdiccional, pero si conlleva a una concepción más amplia respecto al sistema que es el Derecho. Es, entonces, conjunto de normas, valores, principios e intereses; y en consecuencia el carácter del Derecho como Sistema se conforma como resultado de la complementación de los factores que lo informan y la propia función del mismo en la sociedad; componentes diversos cuya unidad no es resultado automático de la existencia de los mismos, sino que habrá que lograrla a partir de la acción consciente y regulada de los creadores y operadores del Derecho.

La expresión acción consciente supone, desde mi punto de vista, la actuación de los órganos facultados constitucionalmente para crear normas generales, conforme a su jerarquía en la distribución de funciones y atribuciones en el sistema estatal, lo cual será un elemento básico para la salvaguarda de la Legalidad y del desarrollo y vigilancia de la misma no sólo respecto a la ciudadanía, sino de los órganos superiores respecto a los inferiores sin vulnerar las libertades o autonomías reconocidas a los niveles locales. Pero no basta sólo que exista una distribución funcional de las normas que propicie entre ellas una diferenciación jerárquica, la acción consciente ha de presuponer la existencia de un plan de acción que impida la actuación por impulsos o presiones de ciertos grupos e intereses que han logrado ubicarse en posiciones prevalecientes en el conjunto de las fuerzas predominantes, indicaciones que tampoco son fáciles de lograr, salvo las que resultan de la balanza que impone la coparticipación en el poder, o la existencia de una oposición política lo significativamente fuerte .

Del enfoque anterior pudiera entenderse que sólo han de facultarse al legislativo y al ejecutivo, y aun cuando doctrinalmente algunos sistemas han limitado la labor de los jueces en la producción normativa , en la práctica, al concretar la norma al caso producen una suerte de normas individuales, las cuales pueden ser reconocidas como productoras de Derecho, a partir del precedente que deriva de las posiciones doctrinales adoptadas, o como resultado de disposiciones que emiten las administraciones de los órganos de justicia, que son consecuencia de las valoraciones de los casos que han tenido ante sí. Y tanto para los creadores originarios, como para estos últimos la regulación es necesaria, estableciendo el cauce respecto al Qué regular?, Cómo? Y Hasta dónde?, las condiciones para la efectividad de esas disposiciones, así como las posibilidades reales de control y garantía de observancia de las mismas.

La mayor o menor amplitud de los facultados para crear el Derecho también pasa por tamiz de la Democracia, y su determinación formalmente estriba en quiénes son los participantes en el acto de creación y la forma de su selección. .El análisis de cuáles han sido los titulares del derecho a crear las normativas generales requiere además, de un tratamiento histórico, teniendo en cuenta las concretas condiciones en que se han defendido las diferentes posiciones. Tal es así que frente al absolutismo monárquico, el reconocimiento de las facultades exclusivamente para el Parlamento de nobles era una medida de garantía y de seguridad para este sector social. El ascenso de la burguesía al poder, en algunos casos de forma radical y con exclusividad, y en otros de forma compartida, también justifica el reconocimiento de las facultades legislativas sólo a favor del parlamento. Pero si de Estados modernos de trata, la defensa de las facultades limitadas al legislativo es una fórmula que limita la Democracia a la acción de los representantes electos y sesga la verdadera noción de la Democracia.

La Democracia permanente, al estilo de Rousseau, de todos es sabido que no puede ser empleada en lo cotidiano, por lo que el representante es una necesidad, una limitante de la participación directa del pueblo en la decisión de los asuntos públicos, que hay que reconocer admitir a favor de un grupo especializado en las labores para la acción política y de gobierno. Pero ese representante no debe serlo de la nación, en su acepción más general, ya que como categoría abstracta no se personifica .El representante lo ha de ser de un grupo humano determinado, ha de vincularse y de responder ante él, y entonces esa acción del aparato superior, en el que si están manifestados los intereses colectivos menores, será resultado de un consenso sociopolítico activo.

Hasta aquí hemos obtenido una representación lo más fiel posible de los intereses locales, pero el participante que otorga consenso y legitimidad a la actuación del aparato estatal, se ha quedado limitado a la actuación de su segundo. Se hace necesaria la participación del que debe ser el primero para que ese consenso sea activo, para que la participación sea sinónimo de acción; no debe entonces solamente consultarse sobre las decisiones que se han determinado adoptar, sino que ha de obtenerse la información sobre lo que se debe hacer, para que las fórmulas constitucionales de las iniciativas legislativas populares sean realidad.

En el tema de la democratización también encontramos otro sujeto participante, y es al que en la doctrina se le dedica atención especial desde hace unos años, al juez, antes reconocido como boca que expresa la ley y hoy defendido como creador.

Si de jueces designados se trata, aun cuando en la doctrina es admitida su acción para efectuar la concreción de la norma al caso, su legitimidad es bastante nula para crear normas generales, y no obstante ello, puede y es generador de normas generales a partir de las doctrinas emanadas de sus decisiones. Asunto totalmente distinto son los jueces electivos, en algunos casos popularmente, que gozarían de una legitimidad plena, al igual que los representantes popularmente electos para crear normas de Derecho generales y de obligatorio cumplimiento para todos, las que como resultado de la acción jurisdiccional permitirían la armonización de las diferentes normativas, eliminando oscuridades, antinomias y vacíos. Pero surge entonces otra interrogante: hasta dónde los jueces se facultarán para corregir las normas y conservar el sistema? La respuesta obvia ha de ser hasta donde no contradigan la constitución y las leyes. Otra interrogante: a qué jueces se facultarán? Para adecuar la norma al caso, a todos; pero creación libre del Derecho a ninguno. Y en los casos de inconstitucionalidades por omisión, podrían también los jueces crear Derecho, en general, como resultado de su experiencia? Las sentencias aditivas desvirtúan la ley, y pueden llegar a desdibujar la Constitución. Reconózcase la acción de la iniciativa legislativa, la cual es necesaria, pero asignada a las administraciones de los tribunales y no a jueces individuales .

La preservación de los principios de supremacía constitucional, de la jerarquía de la ley y de la validez de otras disposiciones normativas dentro del orden jurídico de un país, sólo será posible con el mantenimiento de las facultades normativas piramidalmente estructuradas. Aquí la participación múltiple es necesaria, pero la igualdad de derechos en la participación generaría desregulación por contradicción.

La racionalidad del Derecho, también se manifiesta desde su proceso de elaboración. El hacer las normas supone actividad consciente acerca de los fenómenos sociales que interesa regular, las causas de su producción, qué se quiere regular, sus circunstancias de desarrollo, las posibles consecuencias de tal medida, así como la decisión consciente de qué se quiere regular y cómo hacerlo seleccionando una de las opciones posibles. La norma nace, así, con una validación respecto a su posible eficacia ulterior.

[editar] Realización del Derecho

Para que una norma pueda ser eficaz, para que se realice, han de crearse, además, los medios e instituciones que propicien la realización de la disposición, y de los derechos y deberes que de tales situaciones resulten. Pero la eficacia de una norma no puede exigirse sólo en el plano normativo, también ha de ser social, material, para que haya correspondencia entre la norma y el hecho o situación, para que refleje la situación existente o que desee crearse, manifestándose así la funcionalidad del Derecho. Como resultado de lo anterior, será posible, entonces, que la norma obtenga el consenso activo de sus destinatarios, que sea acatada y respetada conscientemente, sin requerir la presión del aparato coercitivo del Estado.

Requisito previo de la validez normativa es la publicidad en el sentido antes expuesto. La publicación de las normas se hace no solo para dar a conocer el nacimiento de la disposición, el inicio de su vida jurídico formal, sino también para declarar la posibilidad de su exigencia y obligatoriedad para el círculo de destinatarios de la normativa. Aún más, si toda disposición normativa se dicta, por regla general, para que tenga vida indeterminada, para que sea vigente y por tanto válida a partir de la fecha de su publicación si ella no establece lo contrario, el acto de la publicación es vital en su nacimiento y acción posterior.

La validez de una norma de Derecho, entonces, y de la disposición que la contiene y expresa, es un elemento importante para la eficacia de la misma, para el logro de su realización en la sociedad, tal y como se previó. Interesan no sólo la observación de los principios, sino también de ciertas reglas relativas a su elaboración racional, a la creación de instituciones para asegurar su cumplimiento, así como la finalidad que con ellas se persigue, a saber: conservar, modificar, legitimar cambios, así como de la observancia de principios básicos que rigen en cada ordenamiento jureídico.

Por tanto, las disposiciones normativas, de cualquier rango, han de ser resultado del análisis previo con el objetivo de conocer los hechos, sus causas y efectos, regulaciones posibles, sus efectos, para poder determinar cuál es la forma precisa que ha de exigirse o propiciarse, o de la Institución jurídica que desea regularse; del cumplimiento de ciertos requisitos formales en su creación y de la observancia de principios técnicos jurídicos que rigen en un Ordenamiento jurídico determinado. Han de crearse, además, los medios e instituciones que propicien el cumplimiento de la disposición, y de los derechos y deberes que de tales situaciones resulten, tanto en el orden del condicionamiento social-material, proveniente del régimen socioeconómico y político imperante, de los órganos que hacen falta para su aplicación, como la normativa legal secundaria y necesaria para instrumentar la norma de Derecho. También ha de tenerse en forma clara los objetivos o finalidad que se persiguen con la norma, o lo que es lo mismo, para qué se quiere regular esa relación, si existen las condiciones antes expuestas para su realización, y entonces la validez de la norma, será no sólo manifestándose así la funcionalidad del Derecho, sino que también lo será en el orden formal, siendo posible, entonces, que la norma obtenga el consenso activo de sus destinatarios, su aceptación, cumplimiento y hasta su defensa.

Nacida la norma, se ha de aplicar y de respetar no sólo por los ciudadanos, sino también por el resto de las instituciones sociales y en particular por los órganos inferiores, los cuales están impedidos formalmente, gracias a la vigencia del principio de legalidad, de regular diferente o contrario, de limitar o ampliar las circunstancias en que se ha de aplicar la normativa anterior, salvo que la propia disposición autorice su desarrollo.

En consecuencia, la eficacia del Derecho depende no sólo del proceso de formación, aunque es muy importante, sino que depende también de las medidas adoptadas para hacer posible la realización de lo dispuesto en la norma y del respeto que respecto a él exista, principalmente por los órganos del Estado, y en particular de la Administración a todos los niveles.

Por último, para que las normas emitidas por el Estado no sólo sean cumplidas ante la amenaza latente de sanción ante su vulneración, sino que se realicen voluntariamente, el creador de las mismas ha de tener siempre presente que el destinatario general y básico de las normas es el dueño del poder, que mediante el acto electoral ha otorgado a otros un mandato popular para que actúen a su nombre y, en tanto hacia él van dirigidas las normas, han de preverse los instrumentos legales, así como las instituciones y medios materiales que permitan hacer efectivos los derechos que las disposiciones reconocen jurídicamente y permitan la defensa de los mismos ante posibles amenazas o vulneraciones que la Administración o terceras personas puedan provocar. En otras palabras: Necesidad de garantías para el ejercicio de los derechos y su salvaguarda como vía para que se realice el Derecho, para garantizar, entre otras las relaciones bilaterales individuo-Estado, individuo-individuo que se han regulado. Así entonces salvaguarda del orden, defensa de los derechos y legalidad, irán de la mano.

[editar] Fuentes

Artículo principal: Fuentes del Derecho

La expresión "fuentes del derecho" alude a los conceptos de donde surge el contenido del derecho vigente en un espacio y momento determinado, esto es, son los "espacios" a los cuales se debe acudir para establecer el derecho aplicable a una situación jurídica concreta. Son el "alma" del Derecho, son fundamentos e ideas que ayudan al Derecho a realizar su fin.

El Derecho Occidental (en el Sistema Romano Germánico o Sistema de Derecho continental) tiende a entender como fuentes las siguientes:

  • La Constitución:Es la norma fundamental, escrita o no, de un Estado soberano, establecida o aceptada para regirlo
  • La Ley: es una norma jurídica dictada por el legislador. Es decir, un precepto establecido por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia, y para el bien de los gobernados
  • La Jurisprudencia:Se entiende por jurisprudencia las reiteradas interpretaciones que de las normas jurídicas hacen los tribunales de justicia en sus resoluciones, y puede constituir una de las Fuentes del Derecho, según el país
  • La Costumbre:Una costumbre es una práctica social arraigada, en si una repetición continua y uniforme de un acto.
  • El negocio jurídico:El negocio jurídico es el acto de autonomía privada de contenido preceptivo con reconocimiento y tutela por parte del Orden Jurídico.
  • Los Principios generales del Derecho:Los principios generales del Derecho son los enunciados normativos más generales que, sin haber sido integrados al ordenamiento jurídico en virtud de procedimientos formales, se entienden formar parte de él, porque le sirven de fundamento a otros enunciados normativos particulares o recogen de manera abstracta el contenido de un grupo de ellos.
  • La Doctrina:Se entiende por doctrina la opinión de los juristas prestigiosos sobre una materia concreta, aunque no es una fuente formal del Derecho.

Asimismo en el marco del Derecho internacional, el Estatuto de la Corte Internacional de Justicia en su Artículo 38, enumera como fuentes:

El sistema de fuentes aplicable a cada caso varía en función de la materia y el supuesto de hecho concreto sobre el que aplicar una solución jurídica. Así, en España, el sistema de fuentes para relaciones jurídicas en materia civil viene recogido en el Código Civil y el sistema de fuentes para relaciones laborales (que, por ejemplo, incluyen los Convenios Colectivos, como fuente de Derecho específica de las relaciones laborales) viene recogido en el Estatuto de los Trabajadores.

[editar] Ciencia del Derecho

Artículo principal: Ciencia del Derecho

Más allá de la aparente tautología, el término Derecho, se utiliza indistintamente para nombrar a la ciencia y a su objeto de estudio, de modo tal que el derecho como ciencia, no es otra cosa que la disciplina que estudia el Derecho.

[editar] Contenido

Tradicionalmente, el Derecho se ha dividido en las categorías de Derecho público y de Derecho privado. No obstante, esta división ha sido ampliamente criticada y en la actualidad no tiene tanta fuerza, ante la aparición de parcelas del Ordenamiento jurídico en las que las diferencias entre lo público y lo privado no son tan evidentes. Uno de los exponentes de esta situación es el Derecho laboral, en el que la relación privada entre trabajador y empleador se halla fuertemente intervenida por una normativa pública.

Las diversas ramas jurídicas son las siguientes:

[editar] Referencias

  1. Como lo señala Eduardo Garcia Maynez en su obra Introducción al Estudio del Derecho.
  2. Luban, Law's Blindfold, 23

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

SOCIOLOGÍA2: TRABAJO SOCIAL. La Federación Internacional de Trabajadores Sociales[1] y la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (IASSW),[2] definen esta transdisciplina de la siguiente manera: "La profesión de trabajo social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación del pueblo para incrementar el bienestar. Mediante la utilización de teorías sobre comportamiento humano y los sistemas sociales, el trabajo social interviene en los puntos en los que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los Derechos Humanos y la Justicia Social son fundamentales para el trabajo social".

Trabajo social

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La Federación Internacional de Trabajadores Sociales[1] y la Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social (IASSW),[2] definen esta transdisciplina de la siguiente manera: "La profesión de trabajo social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación del pueblo para incrementar el bienestar. Mediante la utilización de teorías sobre comportamiento humano y los sistemas sociales, el trabajo social interviene en los puntos en los que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los Derechos Humanos y la Justicia Social son fundamentales para el trabajo social".

El trabajo social en sus distintas expresiones se dirige a las múltiples y complejas relaciones entre las personas y sus ambientes. Su misión es facilitar que todas las personas desarrollen plenamente sus potencialidades, enriquezcan sus vidas y prevengan las disfunciones. El trabajo social profesional está enfocado a la solución de problemas y al cambio. Por ello, los y las profesionales en trabajo social, se convierten en agentes de cambio en la sociedad y en la vida de las personas, familias y comunidades para las que trabajan. El trabajo social es un sistema integrado y dinámico de valores, teoría y práctica interrelacionados.[3]

Contenido

[ocultar]

Funciones de los y las profesionales en Trabajo Social [editar]

Las funciones de los y las profesionales en Trabajo Social (según F.I.T.S) consisten en:

  • Orientar a las personas para desarrollar las capacidades que les permitan resolver sus problemas sociales, individuales y/o colectivos.
  • Promover la facultad de autodeterminación, adaptación y desarrollo de las personas.
  • Promover y actuar por el establecimiento de servicios y políticas sociales justas o de alternativas para los recursos socioeconómicos existentes.
  • Facilitar información y conexiones sociales con los organismos de recursos socioeconómicos (articular redes).
  • Conocer, gestionar y promocionar los recursos existentes entre sus potenciales usuarios y los profesionales de otras ramas de las ciencias que pueden estar en contacto con sus potenciales usuarios.

Ámbitos de actuación profesional [editar]

Deconstruir las caretas, máscaras y tabúes, de fenómenos manifiestos en la cuestión social, como lo son las diversas y enmarañadas variantes de prostitución ( - incluso el matrimonio fue considerado por Friedrich Engels como una forma de prostitución en las sociedades burguesas -[4] ), es uno de los retos laborales ineludibles de Trabajo Social. Imagen: Una trabajadora del sexo, Alemania, 1999.


Comprende gran diversidad de ámbitos de desempeño (todos aquellos sectores poblacionales que precisan de una atención especial): Tercera edad, personas con discapacidad, personas maltratadas (en especial, mujeres, menores y ancianos), reclusos,víctimas del terrorismo, inmigración, menores exclusión social, minorías étnicas, drogodependencias y adicciones, emergencia social, prostitución, entre otros ámbitos.

Retos frente a situaciones de discriminación por la orientación sexual, y abrir espacios a las nuevas formas y estilos de los núcleos familiares, están presentes en las labores cotidianas actuales en el Trabajo Social. Imagen con una pareja homosexual cuidando de un bebé.

 


Una herramienta tecnológico subjetual de su ámbito laboral, es el informe social, la historia social, la ficha, diagnóstico social, el proyecto de intervención, las hojas de seguimiento, entre otros. En la actualidad el Trabajo Social también desarrolla su acción en el llamado tercer sector (asociaciones, fundaciones, colectivos y ONGs) y en menos medida en la empresa privada. Se suman como herramientas tecnológico - subjetuales, como parte de sus actividades de intervención social: los informes periciales, propios del sistema oral de justicia. También en los contextos escolares, son mediadores de conflictos entre integrantes de la comunidad educativa, realizan terapia de tratamiento con familias, grupos, individuos, para buscar la resolución de sus problemas de interrelaciones sociales y que son causantes de sufrimiento.

Tensión entre la teoría institucional y la praxis profesional [editar]

El estado actual de Trabajo Social en torno al desarrollo profesional, se caracteriza por dos insumos, por una parte, se incorporan diversos elementos a partir de diversos programas de investigación sociológica, antropológica, filosófica y psicológica; que han logrando ensamblarse transdisciplinariamente, a partir por los esfuerzos realizados por parte de investigadores e investigadoras universitarios (as), como también por parte de investigadores e investigadoras provenientes de otras instituciones, fundaciones, ONGs, o agencias de servicio social.

Por otra parte, la praxis profesional permite una retroalimentación de las investigaciones universitarias o institucionales. No obstante, estos dos insumos han marcado una brecha entre la información obtenida a través de la práctica profesional y las eruditas investigaciones institucionales.

La combinación de estos dos tipos de insumos de conocimientos es a menudo imperfecta. Con la esperanza de zanjar esta brecha, a lo largo del siglo XX, los y las especialistas en el campo, han abierto permanentes debates, con la intención de lograr una convergencia teórica y metodológica, del insumo de los resultados obtenidos de una praxis profesional diversa, con los resultados de las investigaciones institucionales; no obstante la tensión entre estos dos insumos: teoría institucional - praxis profesional, es una problemática presente tanto en los estudiosos y las estudiosas institucionales, manifestándose en el núcleo mismo de las políticas curriculares de las carreras profesionales universitarias, como en los diversos tipos de praxis de los y las profesionales del campo.

En la praxis un o una profesional de trabajo social se enfrenta a las barreras, desigualdades e injusticias existentes en la sociedad. Responde a las crisis y emergencias, así como a los problemas personales y sociales de la vida diaria. No obstante, no siempre la teorización institucional brinda a los y las profesionales en la disciplina, la formación científica, técnica y tecnológica para las las intervenciones sobre procesos psicosociales, sobre sujetos - objetos, ni mucho menos las técnicas y estrategias para la participación en la política, la planificación y el desarrollo sociales.

En el caso de las intervenciones sociales, el profesional debe realizar diversos tipos de asesoramiento social, así como realizar análisis de caso, de comportamiento grupal o institucional, sustentar sus acciones interventivas en métodos derivados de la socio-antropogogía y de la terapia familiar; asimismo, diversos tipos de intervenciones sociales requiere acudir a estrategias y técnicas administrativas, jurídicas y de planificación institucional, para que diversos grupos humanos obtengan servicios y recursos comunitarios.

En la praxis profesional, al y la profesional de Trabajo Social, se le exigen responsabilidades de planificación y coordinación de organismos comunitarios y la participación en acciones y participaciones políticas que se orienten a la modificación y sustentación de las políticas sociales y económicas de los Estados a los que se pertenezca. Las prioridades de la práctica de los y las profesionales de trabajo social, variarán de un país a otro, y con el tiempo, en dependencia de las circunstancias culturales, históricas y socioeconómicas.

Transdisciplinaridad de Trabajo Social [editar]

Trabajo social puede ser considerado como transdisciplina cuyas propiedades definitorias emergen a partir de la convergencia teórica y metodológica de diversas y variadas disciplinas de raigambre subjetual e histórico - subjetual,[5] en el contexto de la praxis profesional de diversos gremios en distintos momentos históricos y ubicaciones geográficas. Las propiedades emergentes de esta transdisciplina, definen sus sujetos-objetos, sus finalidades, sus métodos y metodologías, sus jergas y terminologías especializadas. Sus referentes se orientan integralmente tanto a las personas, grupos o sociedades objetivas ( - su dimensión óntica - ), como a los fenómenos entorno a las dinámicas subjetivas de las personalidades individuales, o a las dinámicas intersubjetivas de actividades grupales, organizacionales o institucionales (- su dimensión ontológica -).[6] Como transdisciplina, se consolida autónomamente, a partir de un proceso gradual de emergencia inter y multidisciplinariamente; tanto en su dimensión óntica como en su dimensión ontológica, sus sujetos-objetos son los seres humanos, considerados integralmente en sus componentes de índole biológico, psicológico y sociológico. Como disciplina histórico - subjetual, adquiere por ende, una propiedad reflexiva, en tanto se trata de un proceso comprensivo - explicativo - transformativo de unos seres humanos, en el rol de trabajadores o trabajadoras sociales, en torno a otros seres humanos, en el rol de sujetos-objetos observados, comprendidos, explicados e intervenidos. El ser humano es dimensionado entonces por esta transdisciplina, de manera integral tanto en su dimensión óntica, como en su dimensión ontológica, lo que evidencia su naturaleza compleja y dinámica, cuya "quidditas" se manifiesta en su propiedad emergente y diferenciante: "la ontoergónica".[7] Se trata entonces de una propiedad óntico-dinámica, que permite develar el ser humano como proyecto, es decir, que no sólo como objeto del estudio de sí mismo ( - propiedad reflexiva de las ciencias subjetuales -), sino que es al mismo tiempo sujeto de su propio desarrollo, como actor de transformaciones individuales y sociales en contextos simbólico - lingüísticos de acciones comunicativas.[8] Por ello, el proyecto de la quididad humana, alcanza su finalidad integra en su dinámica de la dimensión ontoergónica.[9]

Trabajo Social comparado [editar]

La validez y confiabilidad de la praxis profesional de Trabajo Social se alcanza en el contexto de acciones comunicativas intersubjetivas.

Se diferencia sustantivamente de otras praxis profesionales, por lo que delimita sus propios sujetos - objetos ( - dimensión óntico - ontológica - ), sus odos, métodos y metodologías ( - dimensión epistemológica - ) y sus niveles de discurso, jergas y terminologías especializadas ( - dimensión gnoseológico - cognoscitiva - ). En su aspecto teorético - cognoscitivo, tiene las propiedades de una ciencia histórico - subjetual, que emerge transdisciplinariamente [10] en el contexto de ciencias históricos subjetuales como la psicología, la antropología, la sociología, la politicología, la antropogogía;[11] tecnologías subjetuales[12] como las intervenciones psicoterapéuticas, la gestión institucional, la salud ocupacional, el derecho laboral, civil y familiar; alcanzado sus propiedades diferenciantes que le dan la autonomía disciplinaria. En su aspecto de transformación e intervención sobre las estructuras sociales objetivas ( - ónticidad -) y en las intersubjetividades dinámicas de las intersubjetualidades sociales ( - ontologicidad - ), tiene las propiedades de una tecnología subjetual y que es la dimensión que surge como un producto histórico de la praxis disciplinar y cuya validez se logra en el contexto de acciones comunicativas intersubjetivas. Como transdisciplina que ha trascendido las prácticas profesionales locales, alcanzando un carácter transnacional, adquiere aceptación y consolidación institucional, incorporando a los currículos universitarios diversos grados académicos, tal como los "diplomas" europeos; bachilleratos en EE.UU., Puerto Rico y América Latina; licenciaturas como en Chile, Colombia, Argentina, Panamá, Costa Rica; cuya maduración transdisciplinar permite abrir especialidades de postgrado, como maestrías que se han desarrollado en Argentina, Chile, Costa Rica, Honduras, Guatemala, Panamá. Recientemente se han incorporado en los currículos universitarios de Trabajo Social, los grados doctorales especialmente en Brasil, Argentina y Puerto Rico. Finalmente como la profesión consolidada, ha alcanzado los niveles posdoctorales en Brasil, Europa y Estados Unidos. Por tanto, es una transdisciplina y profesión con una amplia cobertura internacional (tanto transdiscipinar como profesional) que con más de cien años de existencia en el mundo, albergando diferentes proyectos y programas universitarios con particularidades múltiples y diversas. Las dos raíces más determinantes en el desarrollo de la profesión, han sido la de origen europeo, de influencia Belga, Inglesa, Francesa, Alemana e Italiana, como por otro lado, y con diferencias sustantivas, se halla la tradición estadounidense, la cual ganó hegemonía posterior a la Segunda Guerra Mundial. No obstante, diversas formas de asistencialismo social han estado presentes en otros momentos históricos y por otras tradiciones culturales no occidentales.

El debate en Latinoamérica [editar]

Eduardo Galeano inicia su memorable obra: "Las venas abiertas de América Latina", con lo que puede ser considerado como una descriptiva pintura de la cruenta historia de América Latina: "La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones. Este ya no es el reino de las maravillas donde la realidad derrotaba a la fábula y la imaginación era humillada por los trofeos de la conquista, los yacimientos de oro y las montañas de plata. Pero la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva del petróleo y el hierro, el cobre y la carne, las frutas y el café, las materias primas y los alimentos con destino a los países ricos que ganan consumiéndolos, mucho más de lo que América Latina gana produciéndolos[...] Es América Latina, la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. El modo de producción y la estructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo".

El emergente asistencialismo social en la Latinoamérica contemporánea [editar]

Fechas de independencia de los países de Latinoamérica.

La conciencia histórico social de la dramática situación de las poblaciones latinoamericanas sumidas en la más profunda explotación, pauperización, pobreza y miseria, forja de manera dolorosa la identidad de los pueblos latinoamericanos. Es en este contexto que emerge el Trabajo Social en América Latina, desde sus "protoformas" asistencialistas, su praxis como servicios sociales, hasta su consolidación como diversos núcleos teóricos transdisciplinarios, que retroalimentan la praxis de "Trabajos Sociales", y permiten el surgimiento de sus propiedades transdisciplinarias y profesionales. Como una construcción histórico - subjetual, se consolida entonces, un Trabajo Social como una división del trabajo, a la vez que como una especialidad en el contexto de las ciencias histórico - subjetuales en su dimensión teorética y como una tecnología subjetual en su dimensión transformadora e interventora, en las estructuras y dinámicas sociales. Entonces, los procesos de consolidación transdisciplinaria, parten de identidades culturales locales por una parte, y que por otra parte, permiten establecer criterios de identidad disciplinaria transcultural en el contexto de las diversas praxis profesionales en las distintas naciones latinoamericanas.

No obstante, estos procesos han sido diversos, complejos, no lineales, caóticos; interrumpidos, no pocas veces, por los períodos de las dictaduras militares;[13] que grosso modo, se bifurcan hacia dos tendencias, una progresista, de la cual surgen expresiones de un trabajo social con aspectos nuevos en relación a una “intencionalidad transformadora, el rescate de la experiencia, la reconstrucción del tejido social, centrado en los movimientos sociales y orientado a un proyecto de sociedad” y otra tendencia con un perfil técnico, menos preocupada por cuestiones filosóficas, como el cuestionamiento ético, político y existencial; tendencia esta última, que por ser menos peligrosa políticamente, se profundiza en los gobiernos postdictadura, en el contexto de políticas económicas liberales (- neoliberales -), pero que a pesar de ello, genera una serie de contradicciones y tensiones entre los postulados éticos, la formación de los profesionales por una parte y la experiencia dinámica del trabajador social en situación, frente a los fenómenos manifiestos en la cuestión social,[14] por otra.

Servicio social y división del trabajo [editar]

Marilda V. Iamamoto[15] en: Servicio Social y División del Trabajo(1997), presenta su versión laxa de esta emergencia transdicisciplinaria en el contexto de la historia brasileña reciente: “el Servicio Social surge de la iniciativa de grupos y fracciones de clases dominantes que se expresan a través de la Iglesia, como una de las derivaciones del movimiento de apostolado lego”, describiendo la dimensión obviamente conservadora de esta tradición eclesiástica: “centro de un movimiento de cuño reformista-conservador”, prescribiendo como etapa consecuente un proceso de secularización y de tecnificación (-considerado de manera global y poco precisa como: "positivista" -): “el proceso de secularización y de ampliación del soporte técnico-científico de la profesión", considerando consecuentemente que el progreso de las ciencias sociales de fundamento empírico, tienen un basamento igualmente conservador: "bajo la influencia de los progresos alcanzados por las Ciencias Sociales en el contexto del pensamiento conservador, especialmente de su vertiente empirista norteamericana”[16] Perspectivas como las de M. V. Iamamoto, al ser consideradas por otras perspectivas teóricas de Trabajo Social como reduccionistas, han suscitado el debate contemporáneo en Latinoamérica en la segunda mitad el siglo XX, en particular en torno a las las concepciones teóricas, prácticas políticas e imaginarios en la corriente de Trabajo social surgida en Brasil, en el contexto de las transformaciones de la sociedad global y latinoamericana experimentadas en este lapso histórico.

El proyecto gramsciano y el movimiento de la reconceptualización [editar]

En pleno contexto de la denominada guerra fría, que de fría tuvo poco en Latinoamérica, surgen propuestas no tan conservadoras, como: un proyecto “gramsciano” iniciado a fines de los años 60 en Brasil, paralelo con el movimiento de reconceptualización que busca romper con la hegemonía del asistencialismo de inspiración católica, y que se profundizan durante los años setenta junto a la lucha de diversos movimientos sociales contra el régimen militar y después durante la transición democrática iniciada en 1984.

César A. Barrantes A. (1998-1999),[17] presenta una perspectiva crítica en torno a las concreciones de Trabajo Social en comunidades particulares de Trabajo Social en Latinoamérica, pero con un especial énfasis a las tendencias desarrolladas en Costa Rica. Barrantes desarrolla una perspectiva análoga a que había presentado Ezequiel Ander-Egg en su trabajo: "Achaques y manías del Trabajo Social Reconceptualizado",[18] sintetizando, su perspectiva sobre la Reconceptualización de Trabajo Social, de la siguiente manera: "la historia de La Reconceptualización y podremos recordar que ha sido la de la búsqueda, no siempre exenta de problemas existenciales de los Trabajadores Sociales, de una plataforma vocabular, categorial, definitoria de principios, postulados, fines, objetivos, metas e indicadores de nuestra específica y no siempre consciente práctica científico-política y tecnoprofesional; plataforma cuyo equívoco está en la creencia misma de que el nutriente científico le vendría insuflado desde “el más allá del Trabajo Social” representado por el resto de las disciplinas sociales. (...) ¿Cual es el objeto que el Trabajo Social nunca tuvo y, por lo tanto, dio por perdido?. Su carácter de Ciencia. ¿Cuál perdió después de haberlo tenido?. Su objeto de estudio e intervención: el individuo, el grupo, la comunidad (hoy podríamos hablar de la localidad) y los tres métodos clásicos a los que algunos colegas reconceptualizados intentaron construirles paradigmas o metateorías de corte estructural y objetivista, ajenas a las necesidades tanto de las heterogéneas realidades como de los Trabajadores Sociales, la mayoría de los cuales no se vio expresada en ellas o no se percataron de su existencia. (...) Este drama, inscrito en la lógica del itinerario de La Reconceptualización, viene a ser como la ventana a través de la que se ven, interpretan y organizan los significados, los sentidos de la realidad. Es el escenario al que la repetición nos conduce constantemente, como la lengua al diente que duele y duele precisamente porque no somos capaces de reconocer las potencialidades que tiene ni la estrategia conducente al objeto de estudio e intervención deseado."

El proyecto ético-político (PEPO) [editar]

Leonardo Boff uno de los más destacados defensores de la Teología de la liberación

Los cambios en la orientación política de la profesión en el caso de Brasil, se verifican ya en el Código de Ética profesional de Trabajo Social de 1986. Estos procesos se manifiestan, si bien ya conflictivamente, a partir de la promulgación de la Constitución de 1988, y durante los años noventa, que registra la incorporación en el Código de Ética de 1993 de una concepción teórica inspirada en algunas vertientes marxistas – fundamentalmente vinculadas a Georg.Lukács y A. Gramsci– en la forma de un “proyecto ético-político” que asume explícitamente su “compromiso con la clase trabajadora”. Esta implementación del proyecto original se realiza en los organismos profesionales y en las escuelas y facultades –fundamentalmente públicas – de enseñanza de Trabajo Social, con una propuesta de ocupación de espacios que tiene como objetivo el control de los cursos de postgraduación, por su potencial reproductor endogámico. Este proceso ha sido descrito, entre otras, en las obras de Marilda Iamamoto y José Paulo Netto.[19] Aplicando reflexivamente la teoría marxista en que se fundamenta supuestamente este proceso, y se puede ya indicar que, políticamente, fue hegemonizado por grupos vinculados a la izquierda – incluyese aquí la izquierda católica vinculada a la Teología de la Liberación - y al Partido Comunista Brasilero, y, socialmente, masivamente constituido por trabajadores sociales oriundos de los sectores medios y de la pequeña burguesía académica, operadores finales de los cambios que quebraron la hegemonía de los sectores católicos y conservadores en la profesión.

Perturbaciones en el proyecto-ético político (PEPO) [editar]

Se evidencian dos grandes perturbaciones que este proyecto experimenta a lo largo de su desarrollo:

1)Uno de ellas es la caída final del “socialismo real” entre 1989 - 91,[20] con las inevitables consecuencias centrífugas para la teoría y la práctica política. Se analiza la dificultad del movimiento para mantenerse dentro de la tradición marxista de la autocrítica, y su lento deslizamiento hacia posiciones postmodernas basadas en la fe, en conceptos religiosos o en el irracionalismo mesiánico. También, su dificultosa convivencia con el fin de los “mitos de totalidad”.[21]

2)Como consecuencia de lo anterior, la otra gran perturbación experimentada por el proyecto ético-político (PEPO) de la auto-denominada corriente hegemónica en el trabajo social (ADCHTS) en Brasil consiste en la sorprendente inercia y limitaciones de su marco teórico para interpretar las transformaciones ocurridas en la sociedad mundial y latinoamericanas en los últimos cuarenta años. La creciente complejidad de las sociedades contemporáneas, en un marco de globalización, multiculturalismo, y conflictivos procesos de universalización de los derechos, vuelve anacrónica, entre otras nociones, la tradicional distinción entre Estado y sociedad civil originada en el siglo XIX, así como la lectura de una sociedad de clases con la vista congelada en el siglo XIX o en los inicios del capitalismo monopolista del siglo pasado.

La emergencia de situaciones de riesgo e incertidumbre que eran apenas vislumbradas en su actual magnitud poco tiempo atrás, exige la adopción de marcos teóricos que sean capaces de incorporar nuevos conceptos para intentar el análisis de las formas de la modernidad presente.

La auto-denominada corriente hegemónica en el trabajo social (ADCHTS) [editar]

Es posible, a partir de las investigaciones realizadas por Emilio Enrique Dellasoppa ,[22] describir entonces "de la auto-denominada corriente hegemónica en el trabajo social (ADCHTS) en Brasil", en los siguientes puntos:

1. El proceso de cambio de hegemonía política-sindical-académica en el trabajo social brasileño está asociado a la participación política de trabajadores sociales, casi totalmente constituidos por mujeres, oriundos de clases o capas medias de la sociedad brasileña, fundamentalmente del sector público, de los servicios sociales y culturales y de la pequeña burguesía académica - profesores universitarios -, con militancia política y sindical.

2. Este proceso implica en la constitución de un imaginario político, cultural y social de estos actores provenientes de las clases medias. La búsqueda de sentido social, entendido como un lugar social, político, ideológico y cultural por parte de estos sectores de la pequeña burguesía se materializa paulatinamente en la formulación del proyecto ético-político (PEPO), concebido como una herramienta discursiva para la lucha política dentro de la profesión – tanto en los ámbitos académicos, sindicales como institucionales – y como una intervención en la realidad.

3. Como una característica que se desprende de las condiciones materiales de existencia de los partícipes de la corriente – exclusivamente pequeña burguesía - , se constituye un imaginario teórico ecléctico basado en múltiples interpretaciones de diversos marxismos y que, en última instancia, recurre a la fe como justificativa.

4. La incorporación a la práctica política de las concepciones de A. Gramsci sobre la “guerra de posiciones”[23] lleva a una intervención en la realidad que se traduce en la ocupación por parte de este Trabajo Social de la pequeña burguesía de espacios en lo académico, sindical y en las instituciones del estado, materializando la ascensión social dentro del imaginario construido. Se conforma de esta manera la autodenominada "corriente hegemónica" en el trabajo social de Brasil, y su expresión académica, la “dirección social del curso”.

5. Dentro de la corriente se adhiere a una posición historicista clásica en el marxismo ortodoxo: releer a la historia realizando una intervención que justifica las posiciones adoptadas en el presente. Aunque entre la última revisión curricular (los programas de las materias son de 1992) y el presente, el mundo ha sufrido muchos cambios, la corriente que estudiamos continúa viviendo los mismos condicionamientos intelectuales de los años setenta, con sus raíces firmemente asentadas el siglo XIX.

6. El final del “socialismo real’ en 1989 y de los “mitos de totalidad”, junto con la mundialización, la emergencia de las sociedades de riesgo y la declinación de las políticas de clase, aniquila la posibilidad de articular el discurso sobre lo real en torno al concepto de autocrítica, obligando al retorno final al ámbito de la fe: la sustentación del frágil imaginario ahora precisa de la impenitencia.

 

Expedientes de inmunización de la auto-denominada corriente hegemónica en el trabajo social (ADCHTS) [editar]

La primera verificación, por ende, es que la autocrítica se torna imposible, privada por la fragmentación de cualquier posibilidad de discurso unitario. Asimismo, la desaparición de los mitos de totalidad: el proletariado, la revolución y la sociedad socialista, transforma el recurso al historicismo en una simple cuestión de fe en una forma de intervención histórica sobre lo real.

Por eso, la cuestión no se puede analizar en términos de autocrítica: el referencial teórico interno del marxismo se encuentra fragmentado en innumerables corrientes, muchas ya corroídas por el olvido. La vieja colocación de Norberto Bobbio “Ni con Marx, ni contra Marx”,[24] puede ser entendida ahora en su exacta dimensión.[25] Frente a este cuadro, la última alternativa – única – es declararse "impenintente",[26] como parte de un proceso de “lavado de capital ideológico-político”.

Proyecto ético-político y estalinismo [editar]

Este proyecto ético-político de Trabajo Social de Brasil se encuentra en la difícil situación de tener que admitir la impenitencia explícita, aun en el caso de los crímenes cometidos por el estalinismo: la autocrítica – imposible – provocaría una implosión semejante a 1989, por la simple divulgación de los hechos y posiciones políticas. José Paulo Netto consideró y aparentemente considera – no se conoce ningún desmentido al respecto - la violencia del estalinismo “históricamente necesaria”, y esta situación no puede resolverse en el contexto de la intervención quirúrgica que interpreta la historia en función de las necesidades de la lucha política en el presente: "En verdad, por lo tanto, lo que entonces se realizó fue el establecimiento de la infraestructura necesaria para la transición socialista. Ahí reside el papel históricamente progresista de la autocracia estalinista: ella concretó la creación de las condiciones materiales indispensables para la edificación de una sociedad de nuevo tipo....Lo que debe ser cobrado al grupo dirigente capitaneado por Stalin, pues, no es esta violencia históricamente necesaria. Lo que debe ser puesto en su cuenta es la transformación de esas coacciones requeridas transitoriamente en normas constantes de dirección política....".[27] Esta no es una posición aislada. Este autor también consideraba Stalin un gran científico social, organizando un libro con sus obras en la colección "Grandes Científicos Sociales" , y mantiene aún hoy esta referencia en su currículo, en una elogiable actitud de honestidad intelectual y coherencia política. El prolongamiento de estas situaciones anacrónicas desde el punto de vista de la autocrítica es facilitado por las “bases materiales” constituidas por los alumnos que ingresan a la carrera de Trabajo Social en Brasil, de acuerdo a lo que colocamos arriba en base a los datos del censo estudiantil.

Stalin en una entrevista.

La fuente de las opiniones de José Paulo Netto sobre la violencia históricamente necesaria para la construcción del socialismo, se encuentra en György Lukács. Marco Baldino[28] ha señalado: "... Según Lukács con la revolución de octubre tendrían "...nacido los fundamentos materiales del marxismo para la real construcción científica tantas veces requerida por Engels y después también por Lenin en los Cuadernos Filosóficos. La inmensa culpa histórica del estalinismo está no sólo en haber dejado inutilizada esta construcción científica, sino en haberla hecho retroceder." Baldino continúa:[29] "En su esencia, la culpa histórica del estalinismo no estaría en los dieciséis millones de muertos de que habla, por ejemplo, Foucault, sino en el hecho de que Stalin (para Lukács)[...]"obstaculizó la tendencia que habría sido capaz de esta construcción científica". Las raíces políticas de los fundadores de la corriente y sus epígonos, están clavadas en los iconoclastas argumentos de M.Foucault,[30] iniciando con su perspicaz crítica al "marxismo de los partidos" [...] "definido por los partidos comunistas, que son los que deciden cómo usted ha de usar a Marx para lograr que ellos lo declaren marxista",[31] a partir de la cual, impugna el denominado "stalinismo post-stalinista, que al excluir del discurso marxista todo aquello que no sea una repetición temerosa de lo ya previamente dicho, no permite develar dominios inexplorados [...]. El precio que los marxistas pagaron por su fidelidad al viejo positivismo fue el de una sordera radical a toda una serie de cuestiones planteadas por la ciencia",[32] concluyendo que: "La concepción del papel de la violencia estalinista es paradigmática. No estoy descubriendo nada. Sólo informando de una realidad que es conocida en el mundo todo hace mucho tiempo".[33]

Solzhenitsyn con Vladimir Putin.

Estos juicios de Foucault, han sido fielmente corroborados en las narraciones realizadas por Aleksandr Solzhenitsyn, escritor, historiador y Premio Nobel de Literatura ruso,[34] develando los horrores del genocidio estalinista, en su obra: "Archipiélago Gulag",en la cual analiza el sistema de prisiones soviético, el terrorismo y el papel de la policía secreta. Solzhenitsyn enumeraba las atrocidades de un Estado enfrentado demencialmente a su propio pueblo casi desde sus inicios. En uno de los momentos de mayor esplendor del gulag, hacia 1936, había unos cinco millones de prisioneros que componían lo que Franz Kafka hubiera llamado " la colonia penitenciaria". Un número que aumentó año tras año hasta la muerte de Stalin, en 1953. En total, entre 1928 y el fallecimiento del "Padre de los pueblos", entre 40 y 50 millones de personas fueron enviadas a cumplir condenas en lo que metafóricamente denominó Solzhenitsyn archipiélago de campos de trabajo repartidos por toda la URSS. Aproximadamente la mitad de ellas nunca regresaron.

Fracaso del proyecto-ético político [editar]

Emilio Enrique Dellasoppa,[35] ha señalado que: "La “intención de ruptura” de los integrantes de este proyecto ético político puede ser cuestionada en este punto: nunca consiguió generar cualquier “intención de ruptura” para romper con el estalinismo, el utopismo mesiánico y las verdades congeladas en el siglo XIX". Concluye Dellasoppa: "Por lo tanto, la fe y la impenitencia son las únicas alternativas para el futuro de esta corriente."

Mitos y manías del denominado: "Trabajo Social de la Liberación" [editar]

El discurso ético - político, que ha sido desarrollado por Iamamoto y Netto, que contextualiza su programa de investigación y sus seguidores como un: "Trabajo Social de la Liberación", es un impositivo "discurso de de poder", que se traduce en un "dispositivo"[36] que invalida la naturaleza inquisitiva misma de la epistemología, y que les inmuniza frente a los espectros del talante crítico y desideologizador,[37] para pasar así a desautorizar así cualquier programa, enfoque o teoría que no se encuentre dentro de la línea genealógica de la "ortodoxia" de K.H. Marx y G. Luckács[38] y no responda, a su propia concepción arbitraria de ontología ( - una nebulosa ontoteología,[39] que pretende ser naturalizada por una especie de magia verbal[40] -), con un perfil reificante y con atributos esencialistas anacrónicos, e incluso evidencia una incomprensión de la naturaleza comprensivo - hermenéutica de la ontología, es decir, trivializan el complejo proceso de la ontología hermenéutica para lograr la comprensión del ser.[41] De la misma manera, se sigue a pie juntillas, la noción "lukácsiana" de "ontología del ser social",[42] que aunque la convierte en una eufonía llamativa y con una carga emotiva propia de un mitin político, conceptualmente es una expresión sin sentido. El ente (óntico), adquiere su dimensión ontológica por medio del proceso comprensivo - hermenéutico superlativo y exclusivo de un ser comprendente. Por lo tanto, hacer una ontología del ser social, es darle propiedades de sujeto, propiedades subjetivas, propiedades comprensivas, propiedades hermenéuticas a las acciones simbólicas y transformativas del conglomerado social, como si fuera un sujeto con sus características cognoscentes propias e individuales; en vez de identificarlo como un constructo conceptual en el nivel gnoseológico - cognoscitivo, sin referente óntico individualizado; que a todas luces, hace evidente lo débiles que son los fundamentos epistemológicos y metodológicos de este proyecto ético político. Ese intento de Lukács, - partiendo desde sus presupuestos éticos -, de fundar una "ontología del ser social"; se convierte en un claro remanente, que lo vincula a la visión de mundo, de la era más dura del autoritarismo estalinista-hitleriano,[43] cuando Martin Heidegger, en su eufórica pretensión de convertirse en "Führer del Führer",[44] evidenciada en su obra "Ser y Tiempo", explicita que: "el Dasein (-Ser ahí, o simplemente el Ser -)auténtico debe ser entendido como Comunidad (Gemeinschaft), como Pueblo, y que éste debe elegir él mismo "a su Héroe" con el fin de "volverse libre para la continuación del combate".[45] Además, Heidegger acuña también el término: "Volk Sein"(-ser del pueblo-), expresión de la que es posible encontrar múltiples similitudes con diversos conceptos de Lukács; tanto con la noción "conciencia de clase"' [46] en la etapa temprana de su obra, como la noción de "ser social" en su última etapa.[47] Esta subjetivación de las complejas interacciones sociales, Heidegger la expresa en varios de sus discursos políticos, como el realizado en Leipzig en 1931: "Eso no significa darle la espalda a la comunidad de los pueblos. Al contrario, nuestro pueblo, gracias a este paso, se coloca bajo la autoridad de esta ley esencial para toda existencia humana, a la cual todo pueblo debe primero obediencia si quiere seguir siendo un pueblo (-su ser-)"(Volk sein).[48] Realizando un rastreo conceptual de antecedentes, no es difícil encontrar los vínculos conceptuales entre las ideas políticas de Heidegger, el Nacional socialismo obrero y el romanticismo nacionalista alemán, que alcanza su dimensión superlativa en Georg Wilhelm Friedrich Hegel, en la Fenomenología del espíritu (Phänomenologie des Geistes) ,[49] quien incorpora en su holismo idealista, la expresión: "Volksgeist" (Espíritu del pueblo), concepto filogenéticamente vinculado con la expresión heidegeriana de "Volk Sein" (Ser del pueblo) y la neohegeliana noción de Lukács: "conciencia de clase" .[50] Jürgen Habermas llegó a considerar como obsceno este abuso semántico de Heidegger,[51] con evidentes fines de exaltación del nazismo y que también resultan análogos a los fines de Lukács, de sustentar conceptualmente el "estalinismo", en su época más totalitaria, aunque haya sido un "amor no correspondido" .[52] Se hace manifiesto entonces, el discurso de poder desarrollado en el contexto de este "Trabajo Social de la liberación", que promulga resguardar la integridad y la ortodoxia del marxismo (-algo que ni el mismo Marx hizo[53] -), evitando cualquier eventual metamorfosis, y sacan un expediente de inmunización en contra de cualquier teoría que amenace tal ortodoxia y defendiéndose enérgicamente contra cualquier mezcla o heterodoxia y que pudiese producirle preñeces indeseables. De allí que para mantener su pureza verdadera, se arremete contra el fantasma que supuestamente recorre América Latina: el eclecticismo. José Pablo Netto, de manera transversal en sus obras, arremete una cruzada contra el sincretismo de la praxis profesional, y en contra del eclecticismo teórico en Trabajo Social. Pero lo que muestra en su quijotesca pretensión, es que se encuentra luchando en contra de sus propios fantasmagóricos espectros, pues bajo su discurso antieclectizante, lo que se evidencia es una lucha contra las arbitrariedades teóricas y metodológicas, ausentes de una fundamentación epistemológica robusta; ausencias que no solo se encuentran manifiestas en su obra, sino que también fomentan un espectro nebuloso sobre la naturaleza transdisciplinaria de Trabajo Social, que termina por socavar diversos esfuerzos rigurosos por lograr convergencias metodológicas, entre diversas áreas específicas, de distintos enfoques, provenientes de distintas disciplinas histórico - subjetuales, con propósitos legítimos de encontrar estrategias concretas, para resolver problemas presentes, en el contexto de una amplia gama de fenómenos manifiestos de la cuestión social .

Tradiciones de Trabajo Social en Costa Rica. UCR[54]

Entonces, la adopción de las directrices de este "Trabajo Social de la Liberación", establecidas grosso modo por sus grandes gurúes: M. Iamamoto y J.P. Netto, en algunas tradiciones y escuelas de grado y postgrado de instituciones universitarias de Latinoamérica, especialmente en diversos países de Suramérica, como: Argentina, Uruguay[55] y en el mismo Brasil, y en otros países de Centroamérica, particularmente en Costa Rica,[56] muestra una fijación a preceptos decimonónicos, que más que favorecer a una praxis profesional innovadora de esta transdisciplina, favorece los privilegios de ciertas "tribus universitarias" o "capitanes (as) de la erudición"(-como los denominaba irónicamente: Thorstein Veblen-), que defienden una visión conservadora de la sociedad, ya sea desde una óptica heredera del escolasticismo católico por una parte o por otra en un marxismo anacrónico de perfil decimonónico. Quedando pendiente las tareas ineludibles de marcar una ruptura y una discontinuidad en la reproducción del conservadurismo y tradicionalismo esclerotizado del "status quo"; a pesar que estas discontinuidades, se hacen manifiestas en los sistemas sociales óntico fácticos concretos, y que se muestra en la vertiginosa dinámica presente en las sociedades del siglo XXI, tanto en los aspectos políticos, económicos, sociales e incluso en los efervescentes mundos de la vida cotidiana y que el trabajo social en su praxis profesional descubre cotidianamente, más allá del normativismo de los capitanes de la erudición de las tribus universitarias. Quedan pendientes las tareas de abrir nuevos odos deconstructivos de los complejos y multidimensionales rostros, caretas, máscaras, de la naturaleza humana individual y social.

Observar las tendencias de apariencia crítica y progresista en este "Trabajo Social de la Liberación", como práctica hegemónica de burguesías universitarias, que bajo sus pieles académicas, se mantienen en el más profundo conservadurismo,[57] sin marcar ninguna discontinuidad, ni deconstrucción de los grilletes económicos, políticos, sociales y morales del capitalismo tardío en el contexto de los estados de derecho burgués; es análogo a como Foucault observó que Marx con toda su habilidad dialéctica en materia de análisis de la forma fenoménica de los bienes, hizo poco más que suministrar una "exégesis" del valor enlodado en los supuestos del siglo XIX. Foucault señaló que la crítica formulada por Marx contra la teoría capitalista del valor[58] no podía refutar al capitalismo porque se basa en los mismos fundamentos metafísicos, el mismo orden del conocimiento basado en un mundo de cosas y objetos:[59] "Al nivel más profundo del conocimiento occidental, el marxismo no introdujo ninguna discontinuidad real; encontró su lugar sin dificultad como una forma plena, tranquila, confortable y satisfactoria para una época (la suya), dentro de un arreglo epistemológico que la recibió con gusto (ya que de hecho era este arreglo lo que le estaba haciendo campo) y que, por su parte, no tenía ninguna intención de perturbar y, sobre todo, no tenía poder para modificar, ni siquiera una tilde, porque descasaba enteramente sobre este arreglo. El marxismo existe en el pensamiento del siglo XIX como un pez en el agua, es decir, no puede respirar en ninguna otra parte. Aun cuando se opone a las teorías "burguesas" de la economía, y aunque está oposición lo lleva a utilizar el proyecto de una inversión radical de la historia como un arma contra ellas, ese conflicto y ese proyecto no tienen como condición la posibilidad de la reformulación de toda la Historia, sino un suceso que cualquier arqueología puede situar con precisión, y que prescribió simultáneamente la economía revolucionaria del mismo siglo. Es posible que sus controversias hayan agitado unas cuantas olas y provocando unas cuantas ondulaciones superficiales, pero no son más que tormentas en un vaso de agua"(Foucault, M. The Order of Things: An Arqueology of the Human Sciences,[60] 1973,pp.261-263).

Deconstrucción de los mitos y manías del Trabajo Social de la Liberación [editar]

En este sentido, el programa de investigación "Trabajo Social de la Liberación", es análogo a otras propuestas procedentes de la "Teología de la Liberación", "Filosofía de la Liberación", "Pedagogía de la liberación", "Psicología de la Liberación", y no representa una discontinuidad con las concepciones y valores sustentadores de las supraestructuras políticas, religiosas, morales y jurídicas del Estado de derecho burgués.

Basis und Überbau. (Infraestructura y superestructura.)

En el contexto de este "Trabajo Social de la Liberación", José Pablo Netto -, en su obra: "Capitalismo Monopolista y Servicio Social, pretende desde su deontología no explícita, normativizar el rol del "Servicio Social Profesional", partiendo de un conservadurismo que resulta a todas luces, pasmoso: "El pensamiento religioso puede compatibilizar con los principios éticos de la profesión, como puede también compatibilizar con la actividad política ciudadana en cualquier emprendimiento de carácter progresista". Paradójicamente, Netto propone una "ecléctica e incluso sincrética conciliación entre marxismo y cristianismo", y llega a considerar que: "tanto los cristianos católicos como los protestantes tienen méritos históricos como movimientos revolucionarios que fueron, y que continúan siendo, parte de ellos, para integrarse a la lucha general por el progreso humano. Ellos cuentan hoy con grandes representantes, incluso desde dentro de la Iglesia Católica"; una reivindicación evidente del impenitente J.P. Netto, al aparataje ideologizante religioso, - que ha sido, es y seguirá siéndolo en tanto coexistan parasitariamente -, sustentador del conservadurismo de los estados de derecho burgués y en contra de una de las más preclaras y persistentes luchas que realizó el propio K. Marx,[61] contra la alienación religiosa, como el "Opio del pueblo". En las vehementes palabras del propio Marx: "La alineación religiosa es una alineación de segundo grado. Expresa en forma de teoría justificativa lo absurdo que la hace nacer. La alineación religiosa tiene su origen en la alineación económica y no podrá superarse mientras no se supere esta. La lucha contra la religión es la lucha contra aquel mundo cuyo aroma espiritual es la religión. La miseria religiosa, es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra ella. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo.".[62]

Asimismo, la perspectiva de Netto del surgimiento del Servicio Social es linealmente simplista cuando reconoce su pasaje de la “protoforma” a la profesionalización, y que si se deconstruye[63] la inmanente pluralidad de significantes subdiscursivos de su normativizante discurso, son diseminados una nutrida variedad de estos, como lo es su adhesión filial a una perspectiva conservadora de una historia lineal y teleológica, que es común a las doctrinas soteriológicas.[64]

Por otra parte, se diseminan deconstructivamente significantes subdiscursivos, con un perfil evidentemente falogocéntricos,[65] pues cuando Neto hace referencia a la "cuestión del Género Femenino",[66] ha mostrado en su universo - discurso, que existe una preferencia de las mujeres por la actividad de la asistencia social, asignándole rasgos de subalternidad a la praxis profesional de la disciplina; cuando este rasgo hace referencia al rol de la mujer en una sociedad falogocéntrica y que en nada define el "estatus óntico - ontológico" de la praxis profesional de Trabajo Social. Su alienante perspectiva falogocéntrica,[67] incuestionable desde su condición de varón, le obnubila la posibilidad de comprender que confunde estos dos fenómenos, que tienen un vínculo indubitablemente, pero no son reducibles el uno al otro. Además, el método de trabajo de Netto, consiste en mostrar contradicciones y analizarlas con las más simples lógicas formales, lineales, binarias, sin comprender los conjuntos dialécticos que están en juego.

Teresa Porzecanski, haciendo un análisis sobre esta obra de Netto: "Capitalismo Monopolista y Servicio Social",[68] expresa que "Netto no aporta, como pretende, claridad sobre el tema básico del rol profesional, sino más bien provee confusión. No valora a la inteligencia de los profesionales, que sí saben de qué se trata su trabajo y cuáles son sus responsabilidades en la difícil hora que vive hoy la humanidad y saben bien de qué lado están en la lucha planteada". Entonces, el rol del profesional se enmarca de una manera no muy clara, en desempeñar una "resistencia" a lo interno de las instituciones sustentadoras del "status quo" del capitalismo monopólico, como solución a las situaciones de explotación en el contexto de las tensiones de capital - trabajo; reduciendo de esta manera a los y las profesionales en Trabajo Social en una especie de "guerrilleros institucionales" o en el mejor de los casos en beligerantes líderes sindicalistas o ecologistas, que sin una estrategia clara, sin una formación técnica sólida, sin una propuesta que rompa con la visión ética de mundo conservadora, terminan o por ser expulsados (as) o por ser asimilados (as) por los sistemas institucionales concretos. Por lo tanto, si se propone la "resistencia" como solución, es porque institucionalmente los capitanes de la erudición de las tribus universitarias, no han sido capaces de deconstruir[69] las fisonomías espectrales de su propio conservadurismo, por lo que sus propuestas surgidas en el contexto de una endogamia académica, - y continuando con la metáfora de Foucault -, terminarán: " provocando unas cuantas ondulaciones superficiales, pero que no son más que tormentas en un vaso de agua".

El trabajo social de la liberación: una aproximación genética [editar]

Herencias conceptuales del marxismo [editar]

El programa de investigación de "Trabajo Social de la Liberación", desarrollado en Latinoamérica, propone dimensionar el desenvolvimiento histórico de la disciplina, por lo que su propuesta se orienta a un tipo de reconstrucción racional de la emergencia genética de, los diversos núcleos teóricos, sus aplicaciones propuestas, realizadas por distintas comunidades de trabajadores sociales en distintos momentos históricos y ubicaciones geográficas.

El núcleo duro de las teorías ensambladas en el contexto de este Trabajo Social de la liberación, tiene herencias conceptuales de diversas variantes de materialismo histórico y de materialismo dialéctico. Tienen particular peso para su ensamblaje teórico, las primeras obras de K. H. Marx en su etapa hegeliana, los marxismos neohegelianos como los de G. Lukács y A. Gramsci y de algunas vertientes de la sociología económica neomarxista, a partir de posturas como la de Paul Baran y Paul M. Sweezy en su obra. Capital monopolista[70] y Harry Braveman en su obra: Trabajo y capital monopolista. La degradación del Trabajo en el siglo XX.[71]

Así el programa de investigación de Trabajo Social de la liberación, ensambla en su núcleo teórico, algunos encapsulamientos conceptuales, heredados y adaptados a partir del núcleo teórico del materialismo histórico. Uno estos encapsulamientos conceptuales heredados, es que cualquier dinámica social puede ser explicada en los profundo de sus relaciones o estructuras económicas. La denominada ideología: la política, la religión, la filosofía, reproduce conceptualmente lo sustentado por las relaciones de producción que se encuentran en su infraestructura o base económica. En este sentido Karl H. Marx, en su obra: "Prólogo de la Contribución a la crítica de la economía política", lo sintetizó de la siguiente manera: "Mi investigación desemboca en el resultado de que, tanto las relaciones jurídicas como el estado (y sus políticas), no pueden comprenderse ni por sí mismas no por la llamada evolución del espíritu humano (las ideas), sino que deben explicarse por las condiciones materiales de vida que Hegel resume como sociedad civil, cuya anatomía hay que buscar en la economía política".[72] No obstante, la investigación original de K. H. Marx, sobre las estructuras y procesos económicos, estaba sustentado en el modo de producción de su tiempo, que él mismo denominó como: "capitalismo", de perfil competitivo. Este tipo de capitalismo contaba con industrias relativamente pequeñas, que competían entre sí, pero que ninguna industria particular tenía las condiciones materiales para crecer de tal manera que pudiera ejercer un control total sobre las actividades del mercado. No obstante, a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX, aun cuando el modo de producción general no cambió, las relaciones particulares de producción capitalista, sí cambiaron, por lo que se tiene una mutación del capitalismo competitivo al capitalismo oligopólico y monopólico. La emergencia de este nuevo estilo de capitalismo, el monopolista u oligopolista, está determinado porque una pequeña cantidad de capitalistas controlan sectores específicos de la economía (v.g.: materias primas, industrias), por lo que es posible evitar la competencia e incluso suspender los principios de oferta y demanda, en los que se sustentaba las teorías del mercado en la economía liberal clásica. Al anularse la competencia, las grandes compañías o firmas surgidas, controlan el mercado y por ello se concentran en la optimización de ingentes ganancias, por medio de ventas masivas, promovidas por sofisticados medios publicitarios, que atraigan a los consumidores potenciales y que terminen de crear toda una cultura de consumismo conspicuo.[73]

Orígenes históricos de Trabajo Social de acuerdo al Proyecto Ético Político [editar]

El Trabajo Social, puede ser dimensionado genéticamente como sub-producto del capitalismo, modo de producción que rige la mayor parte del planeta, por lo que su condición histórica está articulada a sus transformaciones, cuando este abandona especialmente sus rasgos de competitividad y se configura hacia el monopolio.[74] Con respecto a lo anterior y en forma puntual, se valida que:

  • El trabajo social es resultado de las transformaciones del capitalismo, cuando este alcanzó su estadio monopolista.
  • Las tareas asignadas al Estado en este escenario histórico, lo lleva a demandar cuadros profesionales operativos para la “neutralización” y control de la “cuestión social”.
  • Por medio de políticas sociales, el Estado opera en función de los intereses del capital, de los capitalistas. Este tipo de maniobras promulgadas desde los poderes estatales, busca la manipulación de las demandas de los diversos estratos sociales, en especial de la clase trabajadora. Este tipo de ingeniería social, requiere ejecutar procesos por etapas, partiendo del diseño planificado de las políticas sociales, de su implementación y de su control permanente. Para lograr esto se demanda recurso humano especializado, y este es el rol que se le asigna a la disciplina de Trabajo Social, haciendo un énfasis en su dimensión de tecnología subjetual, que se convierta en sus profesionales en in tipo de ingenieros sociales, que diseñen y ejecuten la planificación de las políticas sociales requeridas por un Estado que se sustenta en una economía capitalista monopólica.
  • Entre los cuadros profesionales demandados en relación con las políticas sociales y con la “cuestión social”, se reconoce al Trabajo Social, profesión que históricamente había sido configurada por ciertas prefiguraciones, las cuales son capturadas por el Estado, u organizaciones privadas de formación, donde se tecnifica, normatiza, sanciona y encomienda a ciertas labores esencialmente interventivas.
  • Los profesionales de esta área se encuentran al igual que otras personas trabajadoras -especialmente mujeres- dentro de las dinámicas de la tensión: capital - trabajo, manifiestas en las condiciones de explotación y asalariamiento. Entonces, este tipo de recurso humano, como tecnólogos subjetuales, participan en la reproducción del capital, en especial como práctica mediatizadora para extraer de plusvalía, moralización, control y “refuncionalización”.

En Iamamoto(1992)[75] se establece el estudio de la profesión del Trabajo Social inserta en la división sociotécnica del trabajo; por lo que la profesión de Trabajo Social se caracteriza por:

1.Ser reconocida en la división social del trabajo, y tiene como referente el desarrollo capitalista industrial y la expansión urbana.

2.Sus protoformas fueron centralizadas, racionalizadas (influye aquí desde luego la racionalidad lógico formal abstracta) y, por ende, tecnificadas, incluida posteriormente como carrera de nivel superior.

3.Su aparición responde a las modificaciones en la “cuestión social”, y de las demandas de la clase trabajadora (y poblaciones desempleadas), que presentan diversas configuraciones.

4.El profesional en Trabajo Social es una persona con formación intelectual, pero que ha adolecido de producción de conocimiento científico.

5.Específicamente se ha caracterizado por ser una profesión volcada a la intervención - especialmente hacia la “cuestión social” - que se apoya en el conocimiento construido por otras áreas de las llamadas "ciencias subjetuales" e "histórico - subjetuales", especialmente, para fundamentar su "aplicabilidad".

Otra perspectiva sobre el mismo fenómeno, es presentado por Montaño (1998),[76] para quien es posible reconocer insumos para la discusión especialmente acerca de la naturaleza de la profesión, que es entendida en relación con la legitimación del orden y el aumento de la acumulación capitalista y tiene, según él, una naturaleza y una funcionalidad política y económica y no altruista como en sus protoformas. Para Montaño (1998),[77] se puede estimar que:

1.Para profundizar en la génesis-reproducción del Trabajo Social, hay que tener un referente de totalidad.

2.El Estado genéticamente es el primer y potencial empleador de trabajadores sociales y, por lo tanto su principal legitimador.

3.Hay una articulación genética entre la profesión del Trabajo Social y las políticas sociales, que en sus inicios se constituyó en operador terminal.

4.Es frecuente que sus agentes fueran en su mayoría mujeres, provenientes de clase alta y media alta, reclutadas muchas veces por instituciones de caridad y filantropía, y posiblemente tuvieron relación con la Iglesia.

5.Las particularidades de los agentes en sus protoformas, se han incorporado en la aprehensión de su ámbito profesional en función de estos, o sea, se ha llegado a considerar que la profesión es lo que son sus profesionales.

Por su parte, Martinelli (1997)[78] se manifiesta acerca de la génesis-reproducción del Trabajo Social, para su conceptualización histórica, se puede contribuir a la discusión que se viene planteando con lo siguiente:

1. Entre las variables que le son subyacentes a la génesis y reproducción al Trabajo Social se encuentran la alienación, la contradicción y el antagonismo.

2.Sus orígenes están marcados por el matiz que dieron sus protoformas con rasgos de humanitarismo y que el Estado protegió dentro de su lógica, para proyectarla como una profesión con “deseo de servir”.

3. El Trabajo Social no ha tenido una identidad construida por sus agentes, sino que se le atribuyó por parte de su contratista (especialmente el Estado, quien reconoció y validó la profesión), donde se identifica la alienación.

4.La Iglesia Católica jugó un papel de protección en los inicios de la profesión, en algunos países.

Todo ello, permite establecer la conceptualización del ejercicio del Trabajo Social que en este análisis permitió una mayor aprehensión histórica, por lo tanto: la categoría Trabajo Social es aprehendida como una profesión que se moviliza entre las mediaciones que se confrontan en la ontología del ser social y, por ende, en las políticas sociales, como espacio predominante de intervención, y que forma parte constitutiva de un proyecto económico (el capitalismo), -en su edad monopólica-, por lo que viene a ser partícipe de la racionalidad predominante en la vertiente que le da génesis (positivismo), bajo la cual actúa y orienta su intervención, debido a que es fundamentalmente una profesión interventiva en la “cuestión social”.

La captura por parte del Estado, especialmente, de las protoformas “de la” profesión, que posteriormente tecnifica, normatiza, sanciona y direccionaliza, coloca a los profesionales en condiciones de explotación y asalariamiento, e igualmente que otras personas -en especial mujeres-, participan en la producción y consumo (y reproducción) capitalista.

Las variables subyacentes en el escenario que le dio origen han sido entre otras la alienación, la contradicción y el antagonismo, incidiendo en su identidad profesional que es mediada por el mismo modo de producción que le da génesis.

Como profesional que es, se constituye en persona intelectual, y se particulariza en la historia por la ausencia de producción científica, y se apoya en el conocimiento generado desde otras disciplinas.

Su constitución histórica ha sido eminentemente femenina, en sus orígenes quienes la conformaban provenían de clases medias, y altas, y respondían al “encargo” socialmente esperado a las mujeres en el patriarcado.

Orígenes de la dimensión profesional de Trabajo Social de acuerdo con el P.E.P.O. [editar]

En relación con la génesis del Trabajo Social, desde la perspectiva del proyecto ético - político, el estudio de la categoría profesional desde este enfoque, pierde sentido si no es enlazada a las condiciones históricas que le dan origen, Netto (1992)[74] y Iamamoto (1992)[79] son dos de los autores que han direccionado especialmente este análisis de la contextualidad histórica en que se gesta y reproduce la profesión.

Para Netto (1992)[80] ya han existido estudios, que sin ser, relacionan el surgimiento del Trabajo Social con las carencias propias al orden burgués, y las secuelas necesarias de los procesos que se presentan en la constitución y en la reproducción del capitalismo, en especial aquellos concernientes al binomio industrialización y urbanización.

Subraya el autor, que si a este señalamiento no le siguen determinaciones más detalladas, la particularidad de la profesión tiende a diluirse planteándose como una emergencia inmediata y directa de ese contexto, que postula entonces que por el desarrollo capitalista, aparece una configuración profesional, que se distingue apenas institucional y formalmente de la tradición de sus protoformas.

Es, según Netto (1992),[81] en el entrelazamiento del Servicio Social con las peculiaridades de la “cuestión social”, en el ámbito de la sociedad burguesa fundada en el capitalismo monopolista, que se da su determinación fundamental.

Es, entonces, específicamente en el capitalismo monopolista que la “cuestión social” se establece como blanco de políticas sociales de manera sistemática. Iamamoto (1992)[82] establece que aprehender la “cuestión social” en el capitalismo monopolista y el significado de la asistencia, son requisitos previos para los profesionales en Trabajo Social, lo que les permite analizar las nuevas demandas que los escenarios actuales exigen, donde dicho análisis deberá resaltar el carácter del Estado en sus relaciones con las clases sociales, especialmente en relación con las implicaciones del nuevo patrón de dominación. Es mediante la política social que el Estado burgués, en el capitalismo monopolista, procura administrar las expresiones de la “cuestión social”, de forma tal que atienda las demandas del orden monopolista, por la adhesión que recibe de categorías y sectores cuyas demandas incorpora, sistemas de consenso variables, pero operantes.[74] La funcionalidad de la política social en este escenario del Estado burgués, en el capitalismo monopolista se expresa en los procesos referentes a la preservación y al control de la fuerza de trabajo, para que los monopolistas no requieran inversión en ese sentido, entonces el gasto es asumido por el Estado.

Se apunta, además, que estas ofrecen un mínimo de respaldo efectivo a la imagen del Estado como “social”, como mediador de intereses conflictivos , pero la presenta de manera fragmentada y parcializada, pues si se toma, dice Netto (1992),[83] como problemática configuradora de una totalidad procesual específica, se remite concretamente a la relación capital trabajo en su totalidad.

En la fragmentación de la “cuestión social” esta es atacada en sus refracciones y en sus secuelas aprehendidas como problemáticas cuya naturaleza totalizante, si es asumida consecuentemente, impediría ser intervenida, desde esa fragmentación

Debe recalcarse que la política social, en el ámbito del capitalismo monopolista, no equivale a ser considerada como “una derivación” del Estado burgués capturado por el monopolio, pues estas son gestadas, fundamentalmente, de la capacidad de movilización y organización de la clase obrera y del conjunto de personas trabajadoras, pero no acaban ahí, debido a que son resultantes extremamente complejas de un complicado juego entre protagonistas y demandas que están atravesadas por contradicciones, enfrentamientos, conflictos y asimetrías, sean de etnias, de género, de edades, clases sociales, lugares de residencia.

En el ámbito de las políticas sociales debe retomarse la necesidad de comprender que la intervención sistemática sobre la "cuestión social" en el marco del estado burgués, no se realiza ni inmediata ni directamente, porque puede señalar en su procesamiento conquistas de los sectores de presión.

En la edad del monopolio, las políticas sociales no retiran el componente individualista del liberalismo, que comprende a la persona como responsable de su destino, y es la persona quien debe asumir la responsabilidad de su éxito y su fracaso, por lo que los problemas sociales son convertidos en problemas individuales y privados.

En el monopolio capitalista, el capital domina estratégicamente la circulación y el consumo, y articula una inducción de comportamientos para penetrar la totalidad de la existencia de los agentes sociales particulares y, por ende, administrarlos (o gerenciarlos); esto es posible por medio de la psicologización de la vida social.

En otro espacio -y no separado del anterior-, es que se reconoce una de las médulas del desarrollo de la intervención social del Estado en la “cuestión social”, lo cual es el estilo de pensar lo social al tener al positivismo como norte de análisis, y se entiende, en este caso, el positivismo, como algo más que una escuela sociológica; es la autoexpresión ideal del ser social burgués, mediado, desde luego, por la metafísica. Permitiendo ocultar la específica ontología de las dinámicas sociales intersubjetivas, al ecualizar la forma de entender la sociedad en relación con la naturaleza, pues al naturalizar “lo social”, se establece nítidamente la ineptitud de las personas de dirigir la sociedad según sus proyectos, al plantearla como una realidad ontológicamente ajena a ellas y al aceptar una supuesta “evolución” , sea cual fuera su sentido. En palabras de Netto al naturalizar la sociedad, la tradición en cuestión es forzada a buscar una especificación del ser social que sólo puede ser encontrada en la esfera moral (Netto, 1992: 36).[80] Al establecer la “psicologización” de vida social, esta no se comprende como resultado de las instituciones que componen la sociedad, sino de un conjunto de dilemas mentales y morales, que deshistorizan y deseconomizan la “cuestión social”, para dar una conversión de los problemas sociales en patologías sociales. En otro orden, el autor recalca que la historia no es un mero proceso de requisiciones económicas y sociales que convocan respuestas automáticamente necesarias, sino que ha sido construida por protagonistas históricos, quienes en su curso se confrontan con proyecciones y estrategias propias y diferenciadas por fuerzas políticas y proyectos específicos. El proletariado y la burguesía, como protagonistas históricos, no agotan el entendimiento de la realidad en que se alcanza el monopolismo capitalista, parece imposible, por una parte negar la presencia de otros sectores y el reconocer que es indiscutible detectar proyectos únicos en cada uno de sus territorios.

Con los argumentos anteriores que definen de manera significativa, pero no agotan las relaciones sociales, es indispensable para un estudio histórico crítico el reconocer y validar el Trabajo Social como profesión inscrita en la división sociotécnica del trabajo, en el estudio del capitalismo monopolista, en las modificaciones en la “cuestión social”, y las particulares de las políticas sociales, lo que también aporta para desvendar el significado social de esa institución y de las prácticas desarrolladas en su ámbito por agentes especialmente cualificados, como son los profesionales en Trabajo Social.[84] Siguiendo con la autora citada, debe reconocerse que el Trabajo Social reproduce intereses contrapuestos que conviven en tensión, tal y como los son las clases sociales, así como otros protagonistas ahí presentes. Dicha profesión responde tanto a demandas del capital como del trabajo y solo puede fortalecer uno u otro polo por la mediación de su opuesto, a pesar de muchos discursos que se orientan por intentar volver capitalistas a todas las personas de la sociedad. El Trabajo Social, además, participa tanto de los mecanismos de dominación y explotación como también, al mismo tiempo y por la misma actividad, da respuesta a las necesidades de sobrevivencia de las clases trabajadoras y de la reproducción del antagonismo en esos intereses sociales, donde refuerza las contradicciones que constituyen el móvil básico de la historia, la lucha de clases, que es donde debe ser aprehendido el Trabajo Social como profesión.

Notas y referencias [editar]

  1. Federación Internacional de Trabajadores Sociales.Definición de Trabajo Social. Aprobado por la Asamblea de la FITS, Montréal, Canada, en Julio de 2000
  2. Congreso internacional de Trabajadores sociales, Santiago de Cuba.24-29/IX/2001.Debe considerarse que esta definición, no es aceptada por todos los gremios profesionales de Trabajo Social.
  3. El Comité MERCOSUR de Organizaciones Profesionales de Trabajo Social o Servicio Social, ha considerado no adscribirse a la definición de la FITS(IFSW) y reelaborar tanto los aspectos formales como materiales del sentido de Trabajo Social. El comité en mención, ha considerado que la definición de la FITS(IFSW), asume una adscripción a tipo de programa de investigación funcionalista, y desconoce las condiciones históricas del surgimiento de diversos enfoques de Trabajo Social, en particular en Latinoamérica. En virtud de esta tensión entre los enfoques funcionalistas de los países anglosajones y europeos, y aquellos enfoques herederos del materialismo histórico en Latinoamérica, se ha desarrollado un apartado dedicado al surgimiento de un Trabajo Social latinoamericano
  4. F. Engels: El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
  5. El estudio científico del ser humano, ha sido etiquetado con expresiones como "ciencias del espíritu" o "ciencias humanas" o "ciencias sociales". Cada una de ellas, representa algún tipo de restricción o ambigüedad conceptual. En este sentido la distinción de los estudios científicos del ser humano entre aquellos que enfatizan los aspectos ontogenéticos: las ciencias subjetuales, y aquellos que enfatizan los aspectos filogenéticos: ciencias histórico sujbetuales; pretende dar mayor precisión terminológica para una explicación taxonómica
  6. La distinción entre los óntico y lo ontológico, se deriva de tradiciones teóricas provenientes de la ontofenomenología hermenéutica, desarrollada por algunos pensadores como: Martin Heidegger y Hans George Gadamer en la primera parte del siglo XX. Esta tradición ha tenido importante influencia sobre los estudios teóricos de la sociedad, en torno a los "mundos de la vida" (-término acuñado originalmente por el padre de la Fenomenología: Edmund Husserl (lebenswelt), que dan cuenta de la subjetividad de la vida cotidiana, en el contexto del universo discurso en disciplinas como: la "sociofenomenología", desarrollada por Alfred Schütz. En este artículo y con objetivos de precisión terminológica, se refina esta distinción de A. Schütz, por medio de la distinción entre ontologicidad (ontológico), entendida esta como el modo en que los sujetos construyen la realidad social y ónticidad (óntico), entendida esta como: la realidad social y cultural concreta, heredada y que precede históricamente al sujeto en el mundo social
  7. El sentido de la eufonía: "óntoergónico" es derivado etimológicamente por una parte del lo vocablo griego: "ontos": ser, existencia, ente, la referencia a lo que existe a lo real y por otra del de: "ergon", que denota acción, obra, trabajo, empresa. Entonces el estudio de las propiedades ontoergónicas del ser humano, es ensamblado teóricamente por la disciplina denominada como: ontoergología ( - añadiendo el sufijo: "logos", que denota: palabra, discurso, razón, tratado -), que se convierte análogamente a Trabajo Social, en una transdisciplina, que emerge de la convergencia teórica de otras disciplinas, y en su conjunto, se orientan a la dimensión ontológica del trabajo, a la acción transformadora del mundo, como crisol de la quididad humana, en cuanto a sus presupuestos teóricos, condicionantes sociohistóricos, niveles de organización, modos y relaciones de producción, factores de desarrollo, rendimiento y valoración. La ontoergología permite un ensamblaje teórico - conceptual, que comparte de muchos de los principios heurísticos de Trabajo Social y cuya validación ontológica se establece en la intersubjetividad de acciones comunicativas. Análogamente se puede especializar en componentes de aplicación como: el biológico ( - v.g.: medicina, fisiología e higiene del trabajo-), el psicológico ( - v.g.: psicología laboral, organizacional, industrial o de la producción - ) y el sociológico ( - v.g.: economía, gestión administrativa, derecho, sociología, etnología y ética laboral - ). La ontoergología, se dimensiona como una teoría comprensivo - explicativa - transformativa, que intenta a la vez, interpretar, dar cuenta de los seres humanos individualmente y grupalmente, tanto desde su aspecto filogenético, como en su dinámica ontogenética
  8. La distinción entre subjetual y subjetivo, parte de la analogía de las distinción entre óntico(realidad social y cultural concreta) y ontológico(el modo en que los sujetos construyen la realidad social)
  9. Definidr el "quiditas"(esencia) humano a partir de su dimensión ontoergónica del ser humano, es análogo a definir la esencia humana a partir de las acciones transformadoras del mundo por medio del trabajo, tal como hizo K.H. Marx.Ver un texto sobre la naturaleza de la condición humana por medio del trabajo en:Justo Soto Castellanos: "La condición humana en Hanna Arendt", agosto de 2006
  10. Rodolfo J. Rodríguez-R.: ¿Cuál ciencia?: La transdisciplinaria
  11. Rodolfo J. Rodríguez-R.: Antropogogía: Teoría agógica general
  12. La noción de tecnología subjetual, es refinamiento del concepto de de M. Foucault de "Tecnologías del yo". Análogo a las tecnologías objetuales o ingenieriles, las tecnologías subjetuales, son procedimientos de intervención sobre la objetualidad o realidad, por medio del ensamblajes de modelos de aplicación teóricamente guiados. La diferencia en este caso, es que la intervención se realiza sobre objetos-sujetos, o sobre la subjetualidad(una realidad social y cultural concreta) y la subjetividad(el modo en que los sujetos construyen la realidad social) en el contextos de dispositivos o redes sociales complejas y comportamientos caóticos,no predecibles
  13. Ver "Operación cóndor", de las dictaduras de Suramérica
  14. Para un análisis de diversas aproximaciones al tema de la cuetión social ver: Alfredo Juan Manuel Carballeda: "La Cuestión Social como cuestión nacional, una mirada genealógica"
  15. Vídeo con exposición de Marilda Iamamoto
  16. Iamamoto, M. I.,Servicio Social y División del Trabajo, 1997. pp. 159 y sigs
  17. César A. Barrantes A.¿Qué es eso que llaman Trabajo Social.Revista de Servicio Social Vol 1, Nº 3, Diciembre 1998 - Junio 1999
  18. Ezequiel Ander-Egg: Algo más sobre: Achaques y manías del Trabajo Social Reconceptualizado
  19. Ver vídeo de José Pablo Netto
  20. Freddy Quezada: El interregno postimperialista
  21. Minor E. Salas: La Falacia del todo. Claves para la crítica del holismo metodológico en las ciencia sociales y jurídicas. Revista Telemática de Filosofía de Derecho. No. 10 2005/2007
  22. Emilio Enrique Dellasoppa
  23. Mabel Thwaites Rey: La noción gramsciana de hegemonía. Acerca de las bases materiales del consenso
  24. Bobbio, N. Ni com Marx ni contra Marx,2000
  25. Norberto Bobbio
  26. Netto, José Paulo. Marxismo Impenitente, 2004
  27. Netto,José Paulo: Lo que es el Estalinismo,1981
  28. Marco Baldino citado en: Emilio E. Dellasoppa: A fé e a pós-modernidade: parceiros na crise da auto-denominada “corrente hegemônica” no Serviço Social no Brasil
  29. Marco Baldino citado en: Emilio E. Dellasoppa: A fé e a pós-modernidade: parceiros na crise da auto-denominada “corrente hegemônica” no Serviço Social no Brasil
  30. Enciclopedia_esquematica: http://www.sacredchaos.com/ M. Foucault.Cfr.M. Foucault Power/Knowledge,1980
  31. Biblioteca Virtual de Filosofía..Foucault,1980:53
  32. Foucault,1980:93
  33. Cfr.Foucault,1980. Jorge Luis Acanda:De Marx a Foucault: poder y revolución
  34. Aleksandr Solzhenitsyn: Nobel Lecture in Literature 1970
  35. Emilio Enrique Dellasoppa
  36. M. Foucault, en sus últimas obras, en las que se concentra genealogía de saber, como en: "Historia de la sexualidad", con la intención de explicar los entramados reticulares del "biopoder", desarrolla la teoría del "dispositivo". Ver: Paul Antonio Córdoba Mendoza:Michel Foucault: Los dispositivos de poder en el capitalismo. En: Ciencias Sociales centroamericanas
  37. Jaques Derridá: Espectros de Marx: Conjurar el marxismo
  38. Apologética de Jose Pablo Netto a G.Lukács
  39. Paco Vidarte:Deconstrucción: Derrida. En Filosofías del siglo XX. Capítulo 9: Filosofías de la diferencia, Madrid, Síntesis, 2005, p. 258-266.
  40. Minor E. Salas:Magia verbal: La manipulación del lenguaje en el discurso político, jurídico y social
  41. Hans George Gadamer:Verdad y método. Fundamentos de una hermenéutica filosófica Sígueme, Salamanca, 1988, pp. 318-330
  42. Ver de Antonino Infranca y Miguel Vedda: György Lukács. Ontología del ser social: el trabajo, en: Herramienta.Revista de debate y crítica marxista
  43. Andrea Robles:El Pacto Hitler y Stalin y el debate sobre el carácter de la URSSEn C.E.I.P. León Trosky
  44. Adolfo Vásquez Rocca:El pensamiento político de Martin Heidegger
  45. Martin Heidegger: Sein und Zeit, 1926
  46. G.Lukács:Historia y conciencia de clase
  47. Ver:Antonino Infranca: Fenomenología y ontología en el marxismo de Lukács En:Archivo Chile
  48. Das ist nicht Abkher von der Gemeinschaft der Völker, im Gegenteil: Unser Volk stellt sich mit diesem Schritt unter jenes Wesengsgesetz menschlichen Seins, dem jedes Volk zuvörderst Gefolgschaft leisten muB, will es noch ein Volk sein
  49. G.W.F.Hegel:Fenomenología del espíritu,1807
  50. cfr. en.wikipeida:History and Class Consciousness
  51. Jürgen Habermas: Heidegger: Socavación del racionalismo occidental en términos de crítica a la metafísica, El discurso filosófico de la modernidad, Taurus, Buenos Aires, 1990, págs. 163-195
  52. Nicolás Tertulian: G. Lukács y el estalinismo
  53. Pepe Gutiérrez-Álvarez:¿De qué hablamos cuando decimos revisionismo?.En kaosenlaret.net
  54. Escuela de Trabajo Social. Universidad de Costa RicaEn Costa Rica, la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica, manifiesta una tendencia dominante hacia esta variante de "Trabajo Social de la Liberación"
  55. Porzecanski:Algunas cuestiones disciplinares en el Trabajo Social en el Uruguay Contemporáneo
  56. Ver un caso típico en: Esquivel Corella, Freddy : El aporte de Jose Pablo Netto al Trabajo Social
  57. Estas prácticas hegemónicas de burguesías universitarias, hubiese despertado la más profunda desconfianza e indignación en el mismo Marx y que lo harían repetir su expresión: "si eso es marxismo, yo no soy marxista"
  58. Ver: K. H. Marx: El Capital: Tomo I
  59. En qué se equivocó Marx.Entrevista con Michel Foucault
  60. M. Foucault:Las palabras y las cosas.Una arqueología de las ciencias humanas
  61. Juan B. Justo: Ideario de K. H. Marx y F. Engels sobre la religión
  62. Karl H. Marx: "Die Religion ist der Seufzer der bedrängten Kreatur, das Gemüt einer herzlosen Welt, wie sie der Geist geistloser Zustände ist. Sie ist das Opium des Volkes." - Zur Kritik der Hegelschen Rechtsphilosophie. Einleitung. MEW 1, S. 378, 1844. Versión en castellano: En torno a la crítica de la filosofía del Derecho de Hegel, Deutsch-Französische Jahrbücher, 1844. México: FCE
  63. Miguel Ángel Huamán: Claves para la deconstrucción
  64. Wikipedia: Soteriología. Rama de la teología y la religión
  65. Jacques Derrida: Tener oído para la filosofía
  66. Rosa María Rodríguez Magda: El género como estrategia transmoderna
  67. Entrevista con Jacques Derrida, por Cristina de Peretti
  68. Teresa Porzecanski: Debatiendo con Paulo Netto: Análisis crítico de su libro “Capitalismo monopolista y Servicio Social
  69. Miguel Ángel Huamán: Claves para la deconstrucción
  70. Baran, Paul y Paul M. Sweezy, 1996, Monopoly Capital: An Essay on the American Economic and Social Order, Nueva York: Monthly Review Press
  71. Braveman, Harry, 1974, Labor and Monopoly Capital: The Degradation of Work in Twentieth Century. New York: Monthly Review Press
  72. K. H. Marx: Prólogo de la Contribución a la crítica de la economía política
  73. El término consumismo conspicuo fue acuñado por el economista estadounidense Thorstein Veblen, en referencia al fenómeno del consumo opulento de la sociedad estadounidense, observado desde finales del siglo XIX e inicios del siglo XX Ver sentido de la expresión en: en.Wikipedia
  74. a b c Netto, José Paulo. (1992). Capitalismo Monopolista y Servicio Social. São Paulo, Brasil: Editora Cortez
  75. Iamamoto, Marilda. (1992).Servicio Social y División del Trabajo. São Paulo, Brasil: Editora Cortez
  76. [Montaño, Carlos. (1998). La Naturaleza del Servicio Social: Un ensayo sobre su génesis, su especificidad y su reproducción. São Paulo, Brasil: Editorial Cortez.
  77. Montaño, Carlos. (1998). La Naturaleza del Servicio Social: Un ensayo sobre su génesis, su especificidad y su reproducción. São Paulo, Brasil: Editorial Cortez
  78. [Martinelli, María. (1997). Servicio Social: Identidad y Alineación. São Paulo, Brasil: Editora Cortez.
  79. Iamamoto, Marilda.(1992). Servicio Social y División del Trabajo. São Paulo, Brasil: Editora Cortez
  80. a b Netto, José Paulo. (1992). Capitalismo Monopolista y Servicio Social. São Paulo, Brasil: Editora Cortez.
  81. Netto, José Paulo. (1992).Capitalismo Monopolista y Servicio Social. São Paulo, Brasil: Editora Cortez.
  82. Iamamoto, Marilda. (1992). Servicio Social y División del Trabajo. São Paulo, Brasil: Editora Cortez
  83. Netto, José Paulo.(1992).Capitalismo Monopolista y Servicio Social. São Paulo, Brasil: Editora Cortez.
  84. Iamamoto, 1992 Servicio Social y División del Trabajo. São Paulo, Brasil: Editora Cortez

SOCIOLOGÍA2: Gemeinschaft y Gesellschaft. Gemeinschaft (pronunciado gəˈma͡ɪnʃaft) y Gesellschaft son categorías sociológicas introducidas 1887 por el sociólogo alemán Ferdinand Tönnies para dos tipos normales de asociación humana.

Gemeinschaft y Gesellschaft

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Gemeinschaft (pronunciado gəˈma͡ɪnʃaft) y Gesellschaft son categorías sociológicas introducidas 1887 por el sociólogo alemán Ferdinand Tönnies para dos tipos normales de asociación humana.

(Un tipo normal como fue acuñado por Tönnies es una herramienta puramente conceptual para construir de forma lógica mientras que un tipo ideal, acuñado por Max Weber, es un concepto formado acentuando los principales elementos de un cambio histórico/social)

Los conceptos de Gemeinschaft y Gesellschaft de Tönnies se separan conceptualmente de forma estricta entre sí, como se desarrolla en su obra “Gemeinschaft und Gesellschaft” de 1887.

El antagonismo de estos dos términos fue muy utilizado por los intelectuales alemanes anteriores a 1933 y ha sido frecuentemente mal comprendido.

Contenido

[ocultar]

Gemeinschaft [editar]

Gemeinschaft (frecuentemente traducido como comunidad), es una asociación en la cual los individuos se orientan hacia la comunidad tanto o más que hacia su propio interés. Los individuos en el Gemeinschaft se regulan por reglas o creencias comunes sobre el comportamiento apropiado y la responsabilidad de los miembros para con los demás individualmente y para con la comunidad. La comunidad se marca como Unidad de Voluntad (Tönnies, 22).

Tönnies vio a la familia como la expresión más perfecta de Gemeinschaft; en cualquier caso, esperaba que la Gemeinschaft pudiera estar basada en un lugar compartido o creencia común tanto como en el parentesco e incluyó comunidades religiosas dispersas como posibles ejemplos.

Los Gemeinschafts se caracterizan por una moderada división del trabajo, unas relaciones personales fuertes, familias unidas e instituciones sociales relativamente simples. En estas sociedades, raramente hay necesidad de reforzar el control social de forma externa, debido a un sentimiento colectivo de lealtad individual hacia la sociedad.

Gesellschaft [editar]

En contraste, Gesellschaft (traducido como sociedad, sociedad civil o asociación), describe asociaciones en las cuales, para el individuo, la asociación mayor nunca tiene más importancia que el interés individual y carece del nivel de reglas compartidas. Gesellschaft se mantiene a través de individuos que actúan en su propio interés.

Un buen ejemplo es un negocio moderno, donde los trabajadores, jefes y propietarios pueden tener muy poco en común en cuanto a orientaciones o creencias compartidas, pueden no darle mucha importancia en el proceso de fabricación del producto de la fábrica, pero en interés de todos está el ir a trabajar para ganar dinero y eso es lo que hace que el negocio continúe.

De forma distinta a Gemeinschaften, Gesellschaften enfatiza las relaciones secundarias más que los lazos comunidades o familiares y hay menos lealtad a la sociedad. La cohesión social en las Gesellschafts deriva de una división del trabajo más elaborada. Estas sociedades se consideran susceptibles a conflictos clasistas, raciales y étnicos.

 

Referencias [editar]

  • Ferdinand Tönnies (ed. Jose Harris), Community and Civil Society, Cambridge University Press (2001), hardcover, 266 pages, ISBN 0-521-56119-1; trade paperback, Cambridge University Press (2001), 266 pages, ISBN 0-521-56782-3
  • Ferdinand Tönnies, Ferdinand Tönnies Gesamtausgabe {TG}, critical edition, 24 vols., ed. Lars Clausen, Alexander Deichsel et al., Berlin/New York (Walter de Gruyter): 1998- ), see external weblink Verlagsinformationen.

Véase también [editar]

SOCIOLOGÍA2: LINGÜÍSTICA. La lingüística es el estudio científico tanto de la estructura de las lenguas naturales como del conocimiento que los hablantes poseen de ellas.

Lingüística

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La lingüística es el estudio científico tanto de la estructura de las lenguas naturales como del conocimiento que los hablantes poseen de ellas.

El campo de la lingüística puede dividirse, en la práctica, en términos de tres dicotomías:

Una descripción sincrónica de una lengua describe la lengua tal y como es en un momento dado; una descripción diacrónica se ocupa del desarrollo histórico de esa lengua y de los cambios estructurales que han tenido lugar en ella. Aunque en sus inicios científicos la lingüística del siglo XIX se interesó ante todo del cambio lingüístico y la evolución de las lenguas a través del tiempo, el enfoque moderno se centra en explicar cómo funcionan las lenguas en un punto dado en el tiempo y como los hablantes son capaces de entenderlas y procesarlas mentalmente.

El objetivo de la lingüística teórica es la construcción de una teoría general de la estructura de la lengua o de un sistema teórico general para la descripción de las lenguas; el objetivo de la lingüística aplicada es la aplicación de los descubrimientos y técnicas del estudio científico de la lengua a una variedad de tareas básicas como la elaboración de métodos mejorados de enseñanza de idiomas.

Los términos microlingüística y macrolingüística aún no están bien establecidos. El primero se refiere a un más estrecho y el segundo a un más amplio punto de vista en el ámbito de la lingüística. Desde el punto de vista microlingüístico, las lenguas deben analizarse en provecho propio y sin referencia a su función social, ni a la manera en que son adquiridas por los niños, ni a los mecanismos psicológicos que subyacen en la producción y en la recepción del habla, ni en la función estética o comunicativa del lenguaje, etc. En contraste, la macrolinguística abarca todos estos aspectos de la lengua. Varias áreas de la macrolingüística han tenido un reconocimiento terminológico como, por ejemplo, la psicolingüística, la sociolingüística, la lingüística antropológica, la dialectología, la lingüística matemática, la lingüística computacional y la estilística.

Contenido

[ocultar]

[editar] Historia

Artículo principal: Historia de la lingüística

[editar] Lingüística precientífica

La ciencia que se ha constituido en torno de los hechos del lenguaje ha pasado por tres fases sucesivas antes de reconocer cuál es su verdadero y único objeto.

Se comenzó por organizar lo que se llamaba la gramática. Este estudio, inaugurado por los griegos y continuado especialmente por los franceses, estaba fundado en la lógica y desprovisto de toda visión científica y desinteresada de la lengua misma; lo que la gramática se proponía era únicamente dar reglas para distinguir las formas correctas de las formas incorrectas; se trataba de una disciplina normativa, muy alejada de la pura observación y su punto de vista era, por lo tanto, necesariamente reducido.

Después apareció la filología. Ya en Alejandría existía una escuela filológica, pero este término se asocia sobre todo con el movimiento científico creado por Friedrich August Wolf a partir de 1777, que continúa hasta nuestros días. La lengua no es el único objeto de la filología, que quiere sobre todo fijar, interpretar, comentar los textos. Este primer estudio lleva también a la historia literaria, de las costumbres, de las instituciones, etc.; en todas partes usa el método que le es propio, que es la crítica. Si aborda cuestiones lingüísticas, es sobre todo para comparar textos de diferentes épocas, para determinar la lengua particular de cada autor, para descifrar y explicar inscripciones redactadas en una lengua arcaica u oscura. Sin duda estas investigaciones son las que se prepararon para lingüística histórica: los trabajos de Ritschl sobre Plauto pueden ya llamarse lingüísticos, pero, en ese terreno, la crítica filológica falla en un punto: en que se atiene demasiado servilmente a la lengua escrita, y olvida la lengua viva. Por lo demás, la antigüedad grecolatina es la que la absorbe casi por entero.

El tercer período comenzó cuando se descubrió que las lenguas podían compararse entre sí. Este fue el origen de la filología comparada o gramática comparativa. En 1816, en una obra titulada Sistema de la conjugación del sánscrito, Franz Bopp estudió las relaciones que unen el sánscrito con el germánico, el griego, el latín, etc. y comprendió que las relaciones entre lenguas parientes podían convertirse en una ciencia autónoma. Pero esta escuela, con haber tenido el mérito indisputable de abrir un campo nuevo y fecundo, no llegó a constituir la verdadera ciencia lingüística. Nunca se preocupó por determinar la naturaleza de su objeto de estudio. Y sin tal operación elemental, una ciencia es incapaz de procurarse un método. (Fragmento del capítulo I "Ojeada a la historia de la lingüística" de la Introducción del Curso de lingüística general. Ferdinand de Saussure)

[editar] Lingüística moderna

La lingüística moderna tiene su comienzo en el siglo XIX con las actividades de los conocidos como neogramáticos que, gracias al descubrimiento del sánscrito, pudieron comparar las lenguas y reconstruir una supuesta lengua original, el protoindoeuropeo. Esto animó a los lingüistas tratar a crear una ciencia positiva en la que incluso se llegó a hablar de leyes fonéticas para el cambio lingüístico.

No será, sin embargo, hasta la publicación póstuma del libro Curso de lingüística general (1916), del suizo Ferdinand de Saussure, que se convierte la lingüística en una ciencia integrada en una disciplina más amplia, la semiología, que a su vez forma parte de la psicología social, y defina su objeto de estudio. La distinción entre lengua (el sistema) y habla (el uso) y la definición de signo lingüístico (significado y significante) han sido fundamentales para el desarrollo posterior de la nueva ciencia. Sin embargo, su perspectiva —conocida como estructuralista y que podemos calificar, por oposición a corrientes posteriores, como de corte empirista— será puesta en cuestión en el momento en que ya había dado la mayor parte de sus frutos y, por lo tanto, sus limitaciones quedaban más de relieve.

En el siglo XX el lingüista estadounidense Noam Chomsky creó la corriente conocida como generativismo. Con la idea de solventar las limitaciones explicativas de la perspectiva estructuralista, se produjo un desplazamiento del centro de atención que pasó de ser la lengua como sistema (la langue saussuriana) a la lengua como proceso de la mente del hablante, la capacidad innata (genética) para adquirir y usar una lengua, la competencia. Toda propuesta de modelo lingüístico debe, pues —según la escuela generativista—, adecuarse al problema global del estudio de la mente humana, lo que lleva a buscar siempre el realismo mental de lo que se propone; por eso al generativismo se le ha descrito como una escuela mentalista o racionalista. En esta perspectiva la lingüísta es considerada como una parte de la psicología o más exactamente la ciencia cognitiva.

Tanto la escuela chomskiana como la saussureana se plantean como objetivo la descripción y explicación de la lengua como un sistema autónomo, aislado. Chocan así —ambas por igual— con una escuela que toma fuerza a finales del siglo XX y que es conocida como funcionalista. Por oposición a ella, las escuelas tradicionales chomskiana y saussuriana reciben conjuntamente el nombre de formalistas. Los autores funcionalistas —algunos de los cuales proceden de la antropología o la sociología— consideran que el lenguaje no puede ser estudiado de forma autónoma descartando el "uso" del lenguaje. La figura más relevante dentro de esta corriente tal vez sea el lingüísta holandés Simon Dik, autor del libro Functional Grammar. Esta posición funcionalista acerca la lingüística al ámbito de lo social, dando importancia a la pragmática, al cambio y a la variación lingüística.

La escuela generativista y la funcionalista han configurado el panorama de la lingüística actual: de ellas y de sus mezclas arrancan prácticamente todas las corrientes de la lingüística contemporánea. Tanto el generativismo como el funcionalismo persiguen explicar la naturaleza del lenguaje, no sólo la descripción de las estructuras lingüísticas.

[editar] Niveles de estudio

Nos podemos aproximar al estudio de la lengua en sus diferentes niveles, por un lado, como sistema, atendiendo a las reglas que la configuran como código lingüístico, es decir, lo que tradicionalmente se conoce como gramática y, por otro lado, como instrumento para la interacción comunicativa, desde disciplinas como la pragmática y la lingüística textual.

Desde el punto de vista de la lengua como sistema, los niveles de indagación y formalización lingüísticas que convencionalmente se distinguen son:

  • Nivel fonético-fonológico que comprende:
    • Fonología: estudio de los fonemas de una lengua.
    • Fonética: estudio de la realización alofónica individual de dichos fonemas. Los alófonos son sonidos del habla, realizaciones diferenciadas de un mismo fonema.
    • Aunque no son campos estrictamente lingüísticos, ya que intervienen factores culturales e históricos también se suele considerar dentro de este nivel el estudio la Grafémica, la Ortología y la Ortografía.
  • Nivel morfosintáctico que comprende:
    • Morfología: estudio de la mínima unidad con significado (el morfema), la palabra y los mecanismos de formación y creación de palabras.
    • Sintaxis: estudio de la combinatoria sintagmática, en dos niveles: el suboracional, que corresponde al propio de los llamados sintagmas, y el oracional que estudia las relaciones específicas sintagmáticas de los signos lingüísticos que conforman, a su vez, el signo lingüístico gramatical superior del sistema de la lengua.
  • Nivel léxico, que comprende:
    • Lexicología: estudio de las palabras de una lengua, su organización y sus significados.
    • Lexicografía: se ocupa de los principios teóricos en que se basa la composición de diccionarios.
  • Nivel semántico, que, aún no siendo propiamente un nivel, puesto que afecta a todos, excepto al fonético-fonológico, (en realidad el fonológico si tiene contenido semántico, ver pares mínimos) comprende:
    • Semántica: estudio del significado de los signos lingüísticos.

Desde el punto de vista del habla, como acción, se destaca:

  • Texto: unidad superior de comunicación.
  • Pragmática: estudia la enunciación y el enunciado, la deixis, las modalidades, los actos de habla, la presuposición, la estructura informativa del enunciado, el análisis del discurso, el diálogo y la lingüística textual.

Dependiendo del enfoque, el método y los componentes de análisis varían, siendo distintos, por poner un ejemplo, para la escuela generativista y para la escuela funcionalista; por tanto no todos estos componentes son estudiados por ambas corrientes, sino que una se centra en algunos de ellos, y la otra en otros. Del estudio teórico del lenguaje se encarga la Lingüística general o teoría de la lingüística, que se ocupa de métodos de investigación y de cuestiones comunes a las diversas lenguas.

[editar] Escuelas lingüísticas

[editar] Estudios interdisciplinarios de la lingüística

[editar] Temas de estudio lingüístico

[editar] Centros de investigación lingüística

  • CELIA Centre d'Études des Langues Indigènes d'Amérique
  • CUSC - Centre Universitari de Sociolingüística i Comunicació, Universitat de Barcelona, http://www.ub.edu/cusc
  • PROEL Promotora Española de lingüística
  • SIL Summer Institute of Linguistics
  • CLiC Centre de Llenguatge i Computació

[editar] Lingüistas destacados

[editar] Lenguas del mundo

Se conocen alrededor de unas 6000 lenguas aunque el número de lenguas actualmente habladas es difícil de precisar debido a varios factores:

  • En primer lugar, no existe un criterio universal que permita decidir si dos hablas con cierto grado de inteligibilidad mutua, deben considerarse dialectos de un mismo idioma histórico o dos lenguas diferentes.
  • En segundo lugar, existen áreas del planeta insuficientemente estudiadas como para precisar si los grupos humanos presentes en ellas hablan realmente la misma o mismas lenguas que otros grupos humanos más conocidos. Esto se aplica especialmente a Nueva Guinea; ciertas áreas del Amazonas donde existe constancia de más de 40 tribus no contactadas; el sureste del Tíbet, oeste de Nepal y norte de Birmania y una de las islas Andamán.
  • En tercer lugar, de tanto alguna lengua se descubren hablantes o personas que recuerdan alguna lengua que se presuponía extinta, y que son capaces de emplearla en su vida cotidiana.

Sin embargo, el elevado número de lenguas mutuamente ininteligibles, la lingüística histórica ha podido establecer que todas esas lenguas derivan de un número mucho más reducido de familias de lenguas. Ese hecho sirve habitualmente de base para la clasificacion filogenética de las lenguas del mundo. Además de ese tipo de clasificación también se pueden hacer diversos tipos de clasificación tipológica, referidas al tipo de estructuras presentes en una lengua más que a su origen histórico y su parentesco con otras lenguas.

[editar] Lista de familias y lenguas del mundo

  • Listado de idiomas: lenguas del mundo organizadas por orden alfabético.
  • Familias de lenguas: Clasificación filogenética de las lenguas, de acuerdo a su relación la relación genética y origen histórico.
  • Anexo:Mapas lingüísticos nacionales: listado por orden alfabético de distintos países en el que se tiene acceso a la descripción de diversas lenguas habladas en cada país.
  • ISO 639: códigos para lenguas y grupos o familias de lenguas.

[editar] Distribución geográfica

La distribución de las lenguas por continentes es muy desigual, Asia y África tienen cerca de 1900 lenguas cada uno por lo cada uno de esos continentes tiene contiene un 32% de la diversidad lingüística total del planeta, mientras que Europa tiene sólo un 3% de las lenguas del planeta, siendo el continente con menor diversidad lingüística. En América existen alrededor de 900 lenguas indígenas (15% de las lenguas del planeta) y en Oceanía y las regiones adyacentes unas 1100 (18%).[1]

La región lingüísticamete más diversa del planeta es Nueva Guinea y la menos diversa es Europa. En la primera región hasta el siglo XX poco no existió ninguna entidad estatal, mientras que en Europa la existencia desde antiguo de grandes estados restringió la diversidad cultural produciéndose un efecto uniformizador en la diversidad lingüística importante.

[editar] Lenguas por número de hablantes

Las lenguas del mundo presentan una gran dispersión en cuanto al número de hablantes. De hecho unas pocas lenguas mayoritarias concentran la mayoría de hablantes de la población mundial. Así las 20 lenguas más habladas, que suponen alrededor de un 0,3% de las lenguas del mundo, concentran casi el 50% de la población mundial, en número de hablantes. Mientras que el 10% de las lenguas menos habladas apenas concentran al 0,10% de la población mundial. Y aunque el número medio de hablantes de una lengua terrestre está entorno a 1 millón de hablantes, el 95,2% de las lenguas del mundo tienen menos de 1 millón de hablantes. Esto significa que las lenguas más habladas acumulan un número de hablantes desproporcionadamente alto y por eso la media anterior es engañosa respecto a la distribución.

[editar] Referencia

  1. [www.scribd.com/doc/934369/Words-and-Worlds Words And Worlds: World Languages Review], 2005, p. 48

[editar] Bibliografía

[editar] Enlaces externos

Wikilibros

[editar] Véase también

SOCIOLOGÍA2: ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA. El propósito de la antropología filosófica es identificar las características de la especie humana, tomando en cuenta todos los aspectos de la realidad: material, biológica, económica, histórica, cultural, etc. Pero esto no significa que sea el producto de una combinación o síntesis de diversas disciplinas. En este sentido, la antropología filosófica no es una ciencia social, sino que está más cerca a la Filosofía. Como disciplina filosófica, no abandona su pretensión de comprender al hombre más allá de los límites de las distintas ciencias.

Antropología filosófica

De Wikipedia, la enciclopedia libre

La antropología filosófica (del griego άνθρωπος, ánthropos, "hombre", y λόγος, logos, "razonamiento" o "discurso"), es una escuela de pensamiento fundada en Alemania en los años 1920 y 1930, de filósofos, antropólogos y sociólogos; este movimiento tuvo una influencia decisiva en el panorama intelectual alemán del siglo XX.

«Nunca en la historia, tal como la conocemos, el hombre ha sido más que un problema en sí» —Max Scheler.

La antropología filosófica marca un punto de inflexión en la filosofía antropológica (crítica de la tradición idealista y del dualismo cartesiano con una concepción del hombre como una unidad física y psíquica), y fue también una respuesta a la teoría del historicismo Alemán.

La base de su planteamiento consistía en utilizar las enseñanzas de las ciencias naturales (biología, zoología, etología, paleoantropología, etc.) y las ciencias humanas para tratar de identificar las características de la especie humana, su posición específica en el mundo en el entorno de los reinos mineral, vegetal y animal.

Sus principales representantes son Max Scheler (1874-1928), Helmuth Plessner (1892-1985) y Arnold Gehlen (1904-1976).

También, cerca de esta corriente, destacan: Gotthard Günther (1900-1984), Helmut Schelsky, Erich Rothacker y Peter Sloterdijk.

Contenido

[ocultar]

Introducción [editar]

El propósito de la antropología filosófica es identificar las características de la especie humana, tomando en cuenta todos los aspectos de la realidad: material, biológica, económica, histórica, cultural, etc. Pero esto no significa que sea el producto de una combinación o síntesis de diversas disciplinas. En este sentido, la antropología filosófica no es una ciencia social, sino que está más cerca a la Filosofía. Como disciplina filosófica, no abandona su pretensión de comprender al hombre más allá de los límites de las distintas ciencias.

La antropología filosófica se pregunta, en primera instancia, por el origen del ser humano. Su proceso de aparición y asentamiento en el conjunto de la realidad. Esta cuestión puede condensarse en la pregunta: ¿Cómo surgió el hombre?

Además, se pregunta por la naturaleza del ser humano, se pregunta lo que diferencia al ser humano de todos los demás seres, cómo se define a través de su existencia histórica, etc. Tales interrogantes fundamentales de la Antropología Filosófica pueden ser condensadas en una pregunta radical: ¿Qué es el hombre?

Problema de la naturaleza del hombre (esencia) [editar]

Podemos empezar enumerando tres tesis: "Naturalista o Monismo", "Esencialista o Dualista", y las contribuciones de la Filosofía hermenéutica.

Naturalista o monismo antropológico [editar]

No hay una diferencia esencial entre el hombre y el animal, sino diferencias de grado, de modo que la vida superior del hombre resulta ser una forma más desarrollada, perfeccionada o evolucionada de la serie animal. Las formas más altas de la vida humana (pensamiento, lenguaje, arte, etc.) no son más que las resultantes genéticas de procesos inherentes a las manifestaciones más elementales. Las dos variantes de esta teoría son:

  • la concepción mecánico-formal:
    • el materialismo, que reduce los fenómenos vitales y psíquicos a fenómenos físicos-químicos;
    • el sensualismo, que considera que todas las formas de fenómenos psíquicos son formas más complejas de los datos sensibles.
  • la concepción vitalista: que explica al hombre en su integridad por la vida: el hombre se convierte en el último producto de la evolución vital. Esta concepción se diversifica según qué se considere como decisivo en la variedad de los impulsos vitales. Algunos le dieron importancia a los impulsos nutritivos, otros a los impulsos de poder y otros a los impulsos sexuales.

Esencialista o dualista [editar]

Estas afirman que el hombre se distingue esencialmente no puramente de grado, de los demás seres vivos pues en él hay un principio que le pertenece en exclusividad y que entraña la posibilidad de una separación radical entre el hombre y el animal. El principio que diferencia al hombre puede concebirse de distintas maneras: segun Oscar Sierra el hombre es el que razona al animal, en cambio el animal por no tener raciocinio no puede razonar al hombre

Hermenéutica [editar]

El hombre no es algo que viene dado “esencialmente”, sino que se configura a través de sus relatos, mitos, narraciones, saberes, creencias, construcciones culturales. En todo esto tiene una importancia capital el lenguaje, que le brinda la posibilidad de expresión y de “sentido”, pero también le muestra sus límites.

El hombre no está “atado” a algo fijo o estático, sino que se va configurando. El ser humano se debe a un desarrollo temporal (historia) y a la vez a un “proyecto” que le configura como alguien en desarrollo, nunca acabado. En esta historicidad, el hombre no es un espectador imparcial de los fenómenos, sino que se ubica frente a los mismos desde presupuestos “heredados” (tradición) que le orientan.

Bibliografía [editar]

Enlaces externos [editar]

SOCIOLOGÍA2: GEOGRAFÍA CULTURAL. El término aparece en los EEUU a comienzos del siglo XX, aunque con un sentido diferente. Se trataba de la contraposición en los mapas de la representación de la naturaleza y de los elementos creados por el hombre: poblaciones, vías de comunicación, cultivos, etc.

Geografía cultural

De Wikipedia, la enciclopedia libre

El concepto de geografía cultural ha estado en boga como si fuese una novedad en la geografía anglosajona y francesa, sin embargo en la geografía hispana y alemana es un concepto consustancial a la Geografía humana.

El término aparece en los EEUU a comienzos del siglo XX, aunque con un sentido diferente. Se trataba de la contraposición en los mapas de la representación de la naturaleza y de los elementos creados por el hombre: poblaciones, vías de comunicación, cultivos, etc. Tras la Primera Guerra Mundial en Alemania aparecerían ideas muy similares, con una concepción más acusada de la transformación humana del medio. La geografía cultural deja de lado los condicionamientos biológicos para considerar únicamente los que proceden de la actividad humana. Una actividad que, por otro lado, se desarrolla en el tiempo histórico.

En EEUU su máximo representante, en los años 20 y 30, será Carl O. Sauer,y sus alumnos de la escuela californiana. En 1931 Sauer publica el ensayo: «Cultural Geography», donde define que; “La geografía cultural se interesa, por tanto, por las obras humanas que se inscriben en la superficie terrestre y le imprimen una expresión característica…la geografía cultural implica, por tanto, un programa que está unificado con el objetivo general de la geografía: esto es, un entendimiento de la diferenciación en áreas de la Tierra. Sigue siendo en gran parte observación directa de campo basada en la técnica sencilla del análisis morfológico”».

En Alemania, sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial, la idea se asume con naturalidad. Los máximos representantes son Schultze y Bobek. En Italia destacan Biasutti y Sestini, en Francia desde Max Sorre a Paul Michotte, Philippe Pinchemel y Paul Claval. Pero ya Max Sorre superaba los conceptos de Geografía cultural para apostar decididamente por la Geografía humana.

Véase también [editar]

El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Enciclopedia Libre Universal, publicada en español bajo la licencia Creative Commons Compartir-Igual 3.0.